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ESTADO DE DESECHO

 Cuando este artículo salga yo estaré de viaje lejos de España. Cuando lo entregue, puede que se haya quedado viejo, pero… he querido ordenar algunas impresiones básicas que creo que no caducarán tan rápido.  

AYUSO MORIRÁ EN SU CASA

 Hace exactamente un año que murió mi madre.

Mi madre vivía en una casa llena de libros y, en sus últimos años, cuando ya no podía leer, aun entonces, se levantaba con dificultad del sillón en el que pasaba sus días y se acercaba a las estanterías para pasar su dedo por los lomos de los libros, elegir uno, llevárselo con ella al sillón, abrirlo y mantener la mirada fija en las letras durante mucho rato. A veces, muy seria y concentrada, cogía un lápiz y subrayaba la lectura. Cuando sus hijos íbamos a ver qué había subrayado con tanto empeño, veíamos que eran palabras al azar, sin ninguna relación entre ellas.

YO SÍ SÉ QUÉ HACÍA MAZÓN

 

Yo sí sé qué hacía Mazón

Cuando se lea esto ya habrá comparecido Mazón en la Comisión de la Dana del Congreso y, seguramente, se seguirá ignorando qué estaba haciendo en ese tiempo en el que estuvo inencontrable en aquella aciaga tarde. 

PERO, CRIATURA...¿DÓNDE IBAS?

Publicado en Público el 24 de febrero de 2022

Desde que comenzó el affaire Casado se me vino a la cabeza una frase que mi abuela me decía cuando me veía muy sobrada y sabía que me iba a estampar contra el suelo o contra lo que fuera:  «Pero, criatura, ¿dónde vas?» Mi abuela se la hubiera dicho estos días a Pablo Casado. ¿En qué universo paralelo creía Casado que vivía si pensaba que podía salir esgrimiendo la falta de ética para hacer caer a un cargo del PP? ¿En qué universo paralelo vivía si pensaba que un llamamiento moral iba a poner a los militantes a su favor? ¿Y dónde vivía si no se daba cuenta que estaba firmando su sentencia de muerte política? Por dios, ¿quién asesoraba a este muchacho?

EL ¿ESCÁNDALO? DE OXFAM

Publicado en Pikara el 11 de marzo de 2018


Éste es un artículo difícil de escribir y que he dudado hasta el final en publicar. Hay asuntos sobre los que todavía no somos capaces de debatir con serenidad. Este es uno de ellos. Lo mencioné el otro día en uno de mis cursos y pude así discutirlo con las estudiantes, que me ayudan muchas veces a enfocar las cosas y que me ofrecen siempre perspectivas nuevas e interesantes.

UN PARTIDO CORRUPTO Y FRANQUISTA

Publicado el 7 de febrero de 2016

Seguimos sin ser un país normal y nuestra derecha es una derecha antidemocrática y con veleidades fascistas por mucho que se vistan de liberales. Su defensa cerrada, incluso en los tribunales, del franquismo no es discutible. Han defendido el franquismo de todas las formas posibles. No hay una sola condena del franquismo por parte de nadie del PP y, sobre todo, han dificultado por todos los medios a su alcance cualquier paso dado para condenar o reparar aquel régimen. No sólo se han negado a condenarlo en todas las instancias en las que se han visto requeridos para hacerlo, sino que han puesto todos los impedimentos posibles para que otros partidos lo condenaran y han tratado por todos los medios también de dificultar el resarcimiento debido a los que entonces defendieron la democracia frente a la dictadura; han tratado de impedir que la gente pudiera sacar a sus familiares asesinados de las cunetas, se han burlado de ellos y han intentado también por todos los medios posibles falsear la historia.

URGENTE: LIMPIAR LAS CLOACAS

Publicado en eldiario.es el 20 de marzo de 2015

En la última semana, al tiempo que conocíamos el informe de la Consejería de Sanidad madrileña en la que no les ha quedado más remedio que reconocer la magnitud de los recortes que han llevado a cabo (miles de camas menos), nos enterábamos de la existencia de una trama que tenía como centro el Hospital Gregorio Marañón y que implicaba a médicos que utilizaban los recursos públicos para pruebas privadas. Hemos sabido también que el consejero de Sanidad lo sabía y que había sido informado de esto hace tiempo; no hizo nada. No ha habido un solo consejero de Sanidad en la Comunidad de Madrid desde que gobierna el Partido Popular que esté limpio de la sospecha (o de la certeza) de utilizar  la sanidad pública para sus propios negocios y los de sus amigos. Y el enésimo escándalo de la sanidad madrileña ocurría al tiempo que nos enterábamos de los negocios que se montó Granados en este caso  a cuenta de la educación pública.

Y a eso se suman tantos imputados  (que ahora el PP pretende cambiar de nombre para ver si nos despista) que ya nadie es capaz de llevar el recuento, y eso sin contar los que no están  imputados pero sabemos que deberían estarlo. Finalmente lo que tenemos encima es una malla opaca, ocluida por la basura, que confunde instituciones públicas con intereses particulares, que no deja respirar a la política y que está ahogando a ésta y a la gente.  Ahora nos damos cuenta de que en las últimas décadas lo que ha venido ocurriendo es que en prácticamente todas las instituciones públicas se ha permitido que la política fuera utilizada para que los propios políticos se enriquecieran y enriquecieran a las grandes empresas que, a su vez, han creado una red clientelar con la que han venido decidiendo las políticas que se nos aplican. Es decir, llevamos décadas viviendo una democracia secuestrada, un expolio organizado, un robo a mano armada;  y lo cierto es que ningún partido de los que ha gobernado ha puesto ningún tipo de cortafuego real a esto, ni ha favorecido la real separación de poderes, ni ha creado verdaderos controles (sino al contrario), ni ha castigado la corrupción y ni siquiera se ha preocupado un poco por la confusión entre lo público y lo privado. Finalmente no hay más que mirar alrededor para ver que es verdad que, aparte de que obviamente los más ricos han visto como crecían sus empresas y sus negocios,  el pago a los políticos por permitir este estado de cosas está a la vista. Altos cargos de todos los partidos que han venido gobernando en cualquier institución se han beneficiado personalmente de este funcionamiento, ya sea de manera claramente delictiva (tramas de corrupción, Púnica, Gürtel, Bárcenas, áticos, Caja Madrid…), ya sea de manera completamente inmoral y presuntamente delictiva (tarjetas black), o de manera legal pero completamente falta de ética pública (altos cargos copando los Consejos de Administración de las mismas empresas a las que antes han favorecido con sus políticas). Esto es lo que tenemos y no hace falta decir que hay políticos honrados, faltaría más; pero lo que tiene que protegernos no es la honradez personal de la gente, sino el sistema de control… Y este es inexistente.

Con todo, lo peor no es esto, y ya parece muy malo. Lo peor es que dada la acumulación de inmoralidades e ilegalidades que nos rodean nos hemos visto obligados a respirar en este ambiente. Mucha gente ha terminado por creer que esto es inevitable, que esto es así en todos los países, que se trata de disfunciones habituales en democracia. Hemos aprendido a convivir con la certeza de que todo el sistema es una especie de vertedero y por tanto nada nos asombra. Nos movemos encima de una cloaca infecta, y lo peor es que veo que los partidos de siempre siguen como si nada, con sus propuestas y promesas sobre políticas cotidianas de corto alcance de las que unas se cumplirán y otras no;  pero desgraciadamente,  mucho de lo que se propone – siendo muy importante-  ha dejado de ser lo más importante. Lo primero es limpiar las cloacas; desatascar la basura y echarla sumidero abajo; construir un medio político habitable, un hábitat limpio en el que poder hacer política; en el que construir democracia real. Esto ya no se aguanta, está colapsando y hay que reiniciarlo. Yo estoy convencida de que es necesario hacer ahora lo que no se hizo en su momento: acabar con los restos de la sociedad franquista para poder hacer de este un país normal, comparable en esto a la mayoría de los países europeos.  Un país normal es ese en el que un ministro dimite por haber plagiado una tesis, por comprar un chicle con la tarjeta de un ministerio o por mentir públicamente. No digamos ya por legislar para los amigxs, por robar, malversar o prevaricar. O limpiamos o nos ahogamos.



LA VERGÜENZA DE CIFUENTES

Publicado en Público el 9 de septiembre de 2015

Un niño muerto, ahogado, hace que Europa se rasgue las vestiduras y que incluso la Presidenta de la Comunidad de Madrid escriba “vergüenza” sobre la foto del pequeño cuerpo sin vida. Ese tuit me ha preocupado durante días. Simplemente porque no lo entendía. Sí yo escribía que este tuit era pura demagogia…se me echarían encima diciendo que estaba utilizando una tragedia terrible para atacar al PP pero lo cierto es que la palabra elegida por Cristina Cifuentes no es fácil de explicar. Si hubiera escrito “horror”, “consternación”, “dolor”, lo hubiera entendido perfectamente. Estoy convencida de que la Presidenta del Partido Popular siente el mismo horror ante esa foto que cualquier persona con una mínima capacidad de empatía. Pero…¿vergüenza? Según la RAE, vergüenza es “Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena”. Se siente vergüenza por algo, por esa falta, por esa acción deshonrosa. ¿De qué siente vergüenza exactamente la Presidenta de la Comunidad de Madrid?

EL FINAL DEL PERSONAJE

Publicado en eldiario.es el 29 de mayo de 2015


Aunque el PP ha perdido cientos de miles de votos en Madrid por sus políticas, por el hartazgo de la gente y por la emergencia de otras opciones que han sabido ganarse a pulso la confianza de los votantes, la diferencia de votos, inesperada, entre Aguirre y Cifuentes y que han dejado a la primera fuera de la alcaldía, esa se la ha ganado a pulso Esperanza Aguirre en las dos semanas que ha durado la campaña electoral. Poca gente podía predecir cuando la campaña estaba empezando la manera en que ésta iba a terminar para Aguirre. Al fin y al cabo, cuando se presentó, y no siendo precisamente la preferida de Rajoy, lo hizo porque ella misma y su partido la veían como imbatible, como la única que podía conservar el Ayuntamiento para el PP. No sólo no lo ha , sino que ha perdido humillantemente su particular batalla contra Cristina Cifuentes. El caso de Aguirre, o como puede una persona pasar de ser una triunfadora a una caricatura de sí misma en quince días, puede que se convierta en un caso de estudio para el futuro.

DE LA VEJEZ Y EL DINERO

Publicado el 17 de octubre de 2015


Mariano Rajoy pagó un mes las facturas de los cuidados que necesita su padre y se debió quedar asustado de su montante, por lo que decidió cargar los gastos a Moncloa; es decir, que también pagamos nosotros y nosotras el cuidado del padre del Presidente. Entre 3600 y 5000 euros al mes cuesta dicho cuidado. Comprendo la angustia del Presidente al comprobar lo que cuesta mantener a un anciano enfermo con dignidad, y más aun si es tu padre, tu madre o un ser querido.

DESBORDANDO, CON LA SOLIDARIDAD

Publicado el 11 de septiembre de 2015

Nos reímos de Donald Trump, pero nos reímos porque nos queda lejos y porque no deja de parecernos una excentricidad estadounidense, como esas personas que creen que la tierra es plana y que se empeñan en enseñarlo en los colegios. Puro folklore. Pero no nos reímos nada, más bien se nos hiela la sonrisa, cuando escuchamos a algunos diputados en el Parlamento Europeo llamar “basura humana” a los refugiados o cuando tenemos ocasión de analizar las políticas que está aplicando Hungría a esta crisis humanitaria. Y sin embargo, por una vez, la agenda en esta materia no la está marcando la extrema derecha. Es una novedad ilusionante. Hasta ahora, la extrema derecha ha venido marcando no sólo las políticas de inmigración, sino sobre todo los discursos públicos, las agendas incluso, de muchos partidos políticos. La penetración del discurso de extrema derecha ha sido tal que partidos en principio antirascistas han terminado compitiendo ese espacio con la extrema derecha, como es el caso, por ejemplo, del partido socialista francés.

REPÚBLICA

Publicado en Público el 3 de junio de 2014


Una semana después de las elecciones del 25 de mayo, todos y todas sabemos que se ha producido un cambio; aún no sabemos cómo va a acabar esta aventura, pero del 25 de mayo a mí se me quedó grabada una frase que pronunció una señora de derechas de toda la vida y votante del PP hasta ese momento: “Aquí nos han robado todos, pero ninguno con tanta chulería como el PP”. Y esa señora cambió su voto. No sé exactamente si votó a Podemos, pero a tenor de la primera parte de la frase, “aquí nos han robado todos”, me parece improbable que se inclinara por votar a ningún partido de esos que ella mete en ese “todos” que nos han venido robando.

TODO ERA MARBELLA

Publicado en Público el 24 de septiembre de 2014

Cuando en los años 90 Jesús Gil llegó a la alcaldía de Marbella y hacía política metido en una bañera con unas chicas en bikini, aquello parecía un episodio de una saga de gangsters. Y vaya si lo fue. Al alcalde de la bañera le siguió Julián Muñoz con el pantalón por las axilas, un secretario de ayuntamiento con un Van Gogh en el cuarto de baño y varias folclóricas. Durante años seguimos sus andanzas, sus líos, sus amoríos y, al final, les vimos entrar a (casi) todos ellos en la cárcel.  Era evidente que en Marbella todo estaba podrido y era evidente que todos aquellos personajes que durante años nos entretuvieron por los programas de televisión eran, en realidad, delincuentes. Aun así, los veíamos como algo exótico, lejano, algo que tenía que ver con una España de pandereta en retirada o con el carácter de Jesús Gil, un mafioso sin complejos. Lo que no sabíamos es que, en realidad, aquello no era una España en retirada, sino una avanzadilla de lo que venía. No es que Marbella no fuera España, es que toda España era Marbella.

UNA OMERTÁ VOMITIVA

Publicado en eldiario.es el 8 de agosto de 2014

El presidente de la Generalitat durante 23 años supuestamente puso a toda su familia a cobrar comisiones de las obras públicas a la manera de una familia mafiosa. Y el negocio se les debió de dar muy bien, porque esta familia ha amasado –supuestamente– una enorme fortuna que ha ido poniendo a buen recaudo en paraísos fiscales. Este asunto escandaloso ha estado unos pocos días en la prensa y… ya. Ahora traen a un contagiado de ébola, montan un espectáculo completamente innecesario que roza lo ridículo, y consiguen llevarse todos los titulares además de ofrecer una imagen de eficacia que no se corresponde con la realidad. Es posible que hasta el PP haya considerado que lo de Pujol ya ha hecho el efecto deseado, tampoco hay que pasarse. Ahora a ver qué hace Mas, a quien en último caso va dirigida la andanada.

¿QUIEN CONTROLA AL CONTROLADOR?

Publicado en eldiario. es el 11 de julio de 2014

A los neoliberales les encanta referirse a eso que llaman «capitalismo popular» y que puso de moda Margaret Thatcher; la idea de que la gente corriente puede invertir en bolsa, tener valores, ser propietaria, accionista, beneficiarse del capitalismo, en definitiva… La realidad es que «capitalismo» y «popular» son términos antitéticos por más que muy a menudo se pretenda que vayan juntos.

PODER FEUDAL

Publicado en El Plural el 26 de abril de 2014


La presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol, propone que se baje el salario mínimo para los trabajadores menos cualificados y rebajar aún más el coste del despido, así como reducir las cotizaciones para las empresas. Además, considera que es un desacierto que la normativa obligue a pagar a los trabajadores “que no sirven para nada”, un salario mínimo. Estos jóvenes que no sirven para nada deben ser como los negros para los esclavistas, unos vagos redomados, o las criadas para las señoras bien, unas inútiles porque hay qué ver cómo está el servicio. La casta empresarial se ha quitado las caretas (la reforma laboral se lo ha permitido) y se relaciona con los trabajadores como siempre ha hecho y como le gusta hacerlo; como lo que son: los dueños.

NO NOS CUENTEN CUENTOS, VÁYANSE

Publicado en el diario.es el 31 de octubre de 2014


Ahora salen Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy pidiendo excusas y diciéndose muy avergonzados. Ahora los partidos entran en pánico y se disputan las declaraciones públicas más taxativas y la manera más rápida de dar de baja a sus militantes sospechosos. Todas esas cautelas que guardaban hace dos días, que si la imputación es una garantía para el imputado, que si tiene que haber comenzado el juicio oral, que si tiene que haber condena, que si ésta tiene que ser firme… Todo eso ha desaparecido tragado por el miedo a que la marea suba tanto que termine por ahogarles a ellos.

LO QUE OCULTA EL CHISTE DE LA YIHAD

Publicado en eldiario.es el 16 de mayo de 2014

Yo no sé si las redes están infestadas de yihadistas, yo no he conocido a ninguno. Tampoco sé si los yihadistas en cuestión tienen tales poderes mágicos que son capaces mediante un tuit de introducirse en la mente de dos militantes del PP de León hasta conseguir que maten a una alto cargo del mismo partido. A estas alturas tengo miedo de todo, incluso de llegar a creerme yo misma una peligrosa miembra de la Yihad. Nunca se sabe lo que pueden hacer con tu mente esos peligrosos terroristas.

LO QUE NO MATA ENGORDA

 Publicado en eldiario.es el 14 de noviembre de 2014

Hay corrupciones grandes, tramas de miles de millones; hay corrupciones famosas, hay corrupciones medianas y corrupciones pequeñas. Hay corrupciones llamativas y corruptelas que pasan sin pena ni gloria por los medios de comunicación porque ese día ha aparecido una corrupción grande que implica a un miembro de la familia real o a un ministro. Hay corrupciones que además de por dinero, que siempre es un elemento imprescindible, se dan también por clasismo.

TARJETAS OPACAS: PAGO POR LOS SERVICIOS PRESTADOS

Publicado en eldiario.es el 17 de octubre de 2014


«En aquellos años parecía que el dinero era infinito»,  explica un analista de El País sobre cómo se pudo producir el caso de las tarjetas opacas. Al principio parece una frase ajustada a lo que pasó. Tal y como dice Íñigo de Barrón podríamos tener la sensación de que, efectivamente, hubo unos años en los que parecía que el dinero era infinito. Pero esa es una imagen trampa de la realidad. Es una idea que se repite para que esa repetición termine construyendo una realidad que no ha existido nunca. Al leer esa frase yo me detuve a pensar: ¿Ha existido algún momento en el que yo pensara que el dinero era infinito? ¿Tengo algún conocido o amigo que pensara que el dinero era infinito? ¿Hemos hecho nosotros uso del dinero como si fuera infinito? Esa idea del dinero infinito que ahora muchos utilizan como explicación de tantas cosas es el equivalente del «hemos vivido por encima de nuestras posibilidades».

Que no nos engañen, lo de Bankia no es fruto de una mala gestión sino de un determinado modelo de gestión política del dinero. El dinero no era infinito, pero el expolio estaba perfectamente planificado y sistematizado, y no sólo en Caja Madrid. Las tarjetas opacas son, simplemente, el pago por los servicios prestados, es decir, por el silencio y el dejar hacer; se trata del pago a los colaboradores necesarios. Cuando el neoliberalismo se dispuso a conquistar el control absoluto sobre los mercados y sobre todo lo que era común o público (la sanidad, la educación, las pensiones, los ahorros, las ayudas sociales…; la electricidad, el agua, el gas, el transporte… el espacio público, las calles, la cultura…) hubo de apartar a los encargados de custodiar estos bienes: los políticos elegidos democráticamente. Y nada mejor que comprarles, sobornarles. Permitirles tener acceso a la riqueza.

En los últimos 30 años lo que hemos visto es que los políticos con capacidad real de decisión entran directamente en el club de los millonarios. Bien legalmente, con la entrada directa en los consejos de administración, en un falso circuito de conferencias o de autoexplotación del propio nombre cobrando cantidades astronómicas, o como supuestos consejeros cuyos consejos se supone que valen millones. Nada de eso es real. Ni Felipe González sabe nada de energía, ni los consejos de Aznar valen un euro (no es más que un presuntuoso ignorante) ni una conferencia de Blair o Zapatero vale lo que se paga por ellas. Es un mundo ficticio, nada de eso guarda ninguna relación con la realidad. Se trata, simplemente, del pago por los servicios prestados. Es el pago por hacer políticas que poco a poco han ido socavando el control democrático de la economía y la han convertido en un espacio de totalitarismo empresarial y financiero. La otra manera es la ilegal, aunque de una ilegalidad tan blanda que más bien parece una incitación. Tráfico de influencias, cobro de comisiones, desvío del dinero público… Son acciones ilegales pero difíciles de probar, absolutamente extendidas en las propias organizaciones y que conllevan penas tan bajas que claramente compensan. Las tarjetas opacas de Caja Madrid entran en una categoría difusa. ¿Eran legales o sólo inmorales? Si eran inmorales, ¿lo eran por la cuantía o la categoría de los gastos? ¿Quién es más responsable: el que las dio, el que las usó o quienes lo permitieron? Y, sobre todo, ¿qué otras empresas u organismos públicos o con participación pública, sindicatos, partidos…entregan a sus directivos, consejeros o personal, tarjetas de crédito, dietas exageradas, regalos? ¿Qué salarios tienen esas personas? ¿Por hacer exactamente qué? ¿Qué responsabilidad tienen los partidos o sindicatos en conocer/no conocer la cuantía de estos sueldos, estos regalos, estas prebendas?

Las tarjetas opacas de Caja Madrid no son nada extraordinario dentro del sistema. Formaban parte de la retribución normal de los consejeros. En realidad, son el pago a supuestos socialistas, supuestos comunistas y supuestos sindicalistas, además de a los suyos, por callarse. Por no plantear una sola duda, una sola pregunta, una sola crítica a las políticas o actuaciones de los responsables de la caja. Unos tenían más prebendas que otros, pero allí callaron todos. Nos están mareando con la lista de gastos de los poseedores de las tarjetas pero el consejo de Caja Madrid estaba compuesto por mucha gente supuestamente capaz y avezada que parece que nunca vio nada extraño ni inmoral, ni indecente, ni pernicioso en su administración. Unos callaban porque ya tenían tarjeta y supongo que muchos otros tenían dietas, créditos ventajosos, prebendas variadas, regalos, créditos blandos… o, simplemente, tenían la esperanza de llegar a algún otro consejo de administración. De consejos de administración está el mundo lleno.

Los partidos y los sindicatos se hacen ahora los muy sorprendidos e indignados, que es lo que toca. Pero dado que todas estas personas estaban en Caja Madrid, y que hay políticos en muchas otras empresas públicas y que acceden a éstas por su militancia en esos partidos y sindicatos… ¿No tiene la obligación el partido o el sindicato de conocer las dietas, los sueldos, los regalos que sus representantes (aunque no lo sean legalmente) cobran? Por supuesto que sí, pero jamás quisieron saber o quizá sabían de sobra. Estar en un consejo de administración es un premio y eso incluye todo lo que esa pertenencia lleva aparejada.

La política se ha convertido en una de las pocas maneras que tiene una persona corriente, de familia de clase media, de hacerse rica, incluso inmensamente rica. Mientras esa posibilidad siga abierta estaremos en manos de quienes pagan para comprar voluntades y políticas. Para poder rescatar la democracia hay que romper la alianza entre poder financiero y política. La única manera es poner cortafuegos efectivos y dar a la ciudadanía la capacidad de revocar el mandato a quienes dejan de representarla para representar los intereses de las empresas. Asegurarse de que sólo entran en política personas que verdaderamente quieren servir al bien común y no les importa dedicar a ello su capacidad, su tiempo y su esfuerzo; que no les importa, incluso, ganar menos de lo que ganarían en la empresa privada.

Decir que si no hay un sueldo elevado nadie se metería en política y se perdería así los mejores talentos es otro de los mitos no demostrados del capitalismo; como el de que quien trabaja y se esfuerza termina ganando dinero o el de que los muy ricos no roban. La realidad es que la política y las empresas están llenas de incapaces, mediocres y ladrones. Puede que hubiera un tiempo en el que hiciera falta inteligencia o brillantez, además de decencia personal, para alcanzar puestos de relevancia política, pero hoy es lo contrario. Y, sin embargo, el mundo está lleno de políticos y políticas no profesionales; gente que dedica lo mejor de sí para mejorar la vida de todos y todas, buenos políticos: son los y las activistas políticos y/o sociales. Gente hay. Lo que falta es que estas personas, críticas con el poder, coherentes con sus ideales, y no personalmente ambiciosos ni corruptos, tengan acceso a los puestos de poder en los partidos políticos o en los sindicatos. Lo que falta también es un control democrático real por parte de la ciudadanía de los procesos de elección de sus representantes, así como capacidad para revocarlos cuando falten a su mandato. Falta también legislación destinada a controlar los conflictos de interés que surjan entre los políticos y las empresas o el mundo del dinero y, desde luego, faltan penas verdaderamente disuasorias y ejemplarizantes. Por ahora no hay ninguna voluntad de imponer nada de esto porque los que ahora están al mando, aquí y en Europa, ya son empleados de las grandes empresas. Y además, o quizá precisamente por esto, son los peores. Si no fuera por su origen social privilegiado, por su carrera como «pelotas», por su absoluta falta de escrúpulos, la mayoría de las personas que hoy ostentan poder político, empresarial e incluso cultural, no serían nada.

Que no nos confundan con la lista de gastos. Lo de Caja Madrid es la punta del iceberg de un sistema podrido.



EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...