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La masculinidad hegemónica no está muy preparada para la igualdad

 


Siempre abierta al diálogo y sin pelos en la lengua. Así es la nueva directora del Instituto de la Mujer, Beatriz Gimeno. Ex presidenta de la Federación Española de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), exdiputada de la Asamblea de Madrid y responsable del área de Igualdad de Podemos, son algunos de los cargos que ha ocupado esta madrileña referente en nuestro país en lo que se refiere a pensamiento feminista. Coincidiendo con el 8 de marzo, celebración del Día Internacional, hablamos con esta histórica activista sobre la actualidad del movimiento feminista, sus retos y educación.

Entrevista: "He insistido mucho en que el abolicionismo es una idea"

"Feminista con una larga trayectoria que empezó en los ochenta, la autora apela en su último libro a la razón y a la emoción para exponer exhaustivamente los argumentos por los que cree que la prostitución contamina cualquier horizonte de igualdad entre hombres y mujeres."

Seguir leyendo: El Salto

CONTACTO EN ESPAÑA







Viernes, 28 de noviembre de 2014

ENTREVISTA

Contacto en España

Beatriz Gimeno fue presidenta de la Federación Española LGTB en el período en que allá se aprobaba el matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de Género, pero desde hace muchos años dedica su tiempo al activismo social, al feminista, a la lucha de la diversidad sexual y los derechos de las personas con discapacidad. SOY le preguntó cómo van las cosas allá para entender mejor cómo van acá.

 Por Gustavo Pecoraro

Atea y militante por el laicismo, Gimeno es filóloga bíblica, por lo que sabe muy bien cómo leer la letra chica de la Iglesia católica. Hoy integra el Círculo Podemos Feminista dentro de Podemos, la agrupación sorpresa de las últimas elecciones que las encuestas sitúan como primer partido en intención de voto por arriba del PSOE y del Partido Popular. Desde allí trabaja para fortalecer a las feministas en espacios de poder. En sus palabras, Podemos es “una ilusión colectiva de cambio que va a resultar imparable, la posibilidad de una izquierda europea que se enfrente al neoliberalismo”.

ENTREVISTA: "LOS PUTEROS SON LOS FASCISTAS DEL PATRIARCADO"

 

 

ENTREVISTA: ALEGATO CONTRA LA PROSTITUCIÓN

Publicado en INFOLIBRE el 22 de junio de 2025

Por Sabela Rodriguez

A Beatriz Gimeno (Madrid, 1962) ni siquiera su paso por las instituciones le ha hecho ceder a la desafección. A pesar del desgaste personal, y aun reconociendo los límites para desarrollar un proyecto transformador en un espacio pensado para que nada cambie, mantiene intacta la confianza. Lo dice ahora desde un segundo plano, asomada desde la trinchera de la política de calle, donde el altavoz tiene menos decibelios pero sostenerlo es más soportable. 

ENTREVISTA: PARA QUE HAYA PUTAS TIENE QUE HABER POBRES

Publicado en HIPERTEXTUAL

Beatriz Gimeno (Podemos): «Para que haya putas tiene que haber pobres» 

por Paula García 4 de septiembre de 2019. Última actualización 2 de marzo de 2021 

Con aire desenfadado y mirada despierta nos recibe en la Asamblea de Madrid, donde pasa la mayor parte de su tiempo, Beatriz Gimeno. Nos conduce al calor de una oficina empapelada de declaraciones de intenciones, en la que nos habla acerca de su gusto filológico mientras nos escolta por la cronología de su activismo. Sus palabras caen con el peso que otorga toda una vida dedicada a la acción social, pero mantienen la liviandad de quien continúa cuestionándose los relatos.**La reflexión sobre el consentimiento que hiciste en la revista Contexto a raíz de la violación múltiple de los Sanfermines puso de relieve la posición de subalternidad de las mujeres en la sociedad respecto a la autonomía de su propio deseo. ¿Cómo podemos llegar a desear en igualdad?**

"SI ESCRIBO SOBRE LACTANCIA NO ES PARA CONVENCER A NADIE..."

 Publicado en Pikara el 17 de octubre de 2018


Beatriz Gimeno a la entrada de la Asamblea de Madrid./ Foto cedida por la entrevistada

Beatriz Gimeno a la entrada de la Asamblea de Madrid./ Foto cedida por la entrevistada

Beatriz Gimeno (Madrid, 1962), activista social y polémica escritora que cuestiona dentro los feminismos posturas polarizantes en temas como la prostitución, las sexualidades y la igualdad, apela a su autonomía intelectual e invita a debatir la forma en que actualmente se vive la lactancia materna en España en una búsqueda constante de aprender a hacer uso de la escucha activa.

— ¿Se puede entender que la crítica que haces a la lactancia exclusiva es que trata de mantener el statu quo de las clases media y alta?

— Es verdad que claro que hay una cuestión de clase y aspiracional en la defensa a ultranza de la lactancia exclusiva y creo que quien más defiende la lactancia intensiva son mujeres de clase media que además son quienes se lo pueden permitir. Luego hay un sector aspiracional que quiere compartir estos mismos ideales porque finalmente la lactancia es también una cuestión identitaria.

— En el libro haces mención de estudios anglo y nórdicos, ¿crees que justo porque la lactancia es una cuestión identitaria, se están exportando ideales hegemónicos que no corresponden a la realidad en España?

«ES NECESARIO ENTENDER CÓMO SE CONSTRUYEN LAS DECISIONES DESDE EL PUNTO DE VISTA ESTRUCTURAL: ¿A QUÉ SE NOS EMPUJA? ¿A QUIÉN BENEFICIA?»
— Claro, hay una lucha por la hegemonía identitaria -por lo menos en Occidente- y eso es lo que tiene de fascinante el tema de la lactancia, porque en el libro trato de analizar cómo distintos factores que conforman los ideales de la lactancia terminan por mezclar conceptos contradictorios: por un lado, defienden la idea de que la lucha de la lactancia exclusiva tiene que ver con  el anticapitalismo y la ecología, pero por otro lado, también se asumen como biologicistas, con la naturalización los roles de género en donde las mujeres tienen que estar al servicio de la crianza.

— Y sin embargo, ¿consideras que en España hay resistencias ante este discurso hegemónico?

— En este tema de la lactancia o en el caso de la prostitución, por mencionar algunos tan polarizantes, lo que yo preguntaría es: ¿dónde queda la complejidad? Porque actualmente, por la forma en la que nos relacionamos mediante redes sociales, parecería que ahí la complejidad no cabe en los debates. Y es necesaria para analizar nuestras decisiones y elegir libremente, no sólo porque quiero sino porque entiendo cómo se construyen las decisiones desde el punto de vista estructural: ¿A qué se nos empuja desde las estructuras, a quién benefician estas decisiones de la lactancia exclusiva, cómo se conforman? Que ninguna decisión esté condicionada por cuestiones que pueden generar sufrimiento y desigualdad. Si decenas de mujeres me han escrito para darme las gracias por ese libro, y para contarme historias de sufrimiento, es que hay un problema. Claro que también hay mujeres que son felices con la lactancia, y qué agradable que se les dé bien, pero hay gente que sufre mucho y eso hay que tenerlo en cuenta.

— ¿Cómo se pueden empezar a generar políticas o acciones desde el Estado para que esta complejidad esté presente y deje de ignorarse?

— Desde las instituciones se dice que se respeta la decisión de las mujeres sobre la lactancia, pero no es verdad. Se tendrían que generar políticas en las que se apoyen la lactancia y la leche de fórmula y no dar por hecho que dar de mamar es necesariamente mejor. Es mejor para quien sea mejor. Si las consecuencias de dar de mamar son malísimas para tu salud mental o para tu salud física, entonces no es mejor. Hay toda una generación de personas que creció con biberón. Me interesa entonces que desde el Estado se pueda desmitificar la lactancia y tomar en cuenta cómo esta mistificación ha generado consecuencias en las mujeres, en la forma en la que viven sus deseos, en su situación económica. El objetivo de las políticas desde el Estado tendría que ser generar bienestar en la crianza, para la madre y para el bebé.

— ¿Quién tendría que empezar a desmitificar todo esto, por dónde empezamos? ¿El Congreso de Diputados, las instituciones de salud, los movimientos sociales de mujeres?

— Esa labor la tendría que hacer el feminismo y pedirlo a las instituciones. Dentro de las instituciones, las mujeres en política. Si yo fuera ministra obligaría a que se apoyara y se enseñara a quienes deciden dar de mamar y también a que se enseñen otras opciones de crianza a quienes no quieren dar de mamar.

«OBLIGAR A UNA MADRE A DAR DE MAMAR ES CONVERTIRLA AL SERVICIO DE UNA CAUSA, COMO CUANDO SE NOS PONÍA A PARIR SOLDADOS AL SERVICIO DE LA PATRIA»
Aunque quizá me acusarían de estar violando los mandatos de la OMS o de ser fanática. Tendría que ir de abajo y pedirse arriba, como la mayoría de los movimientos sociales. Sin embargo creo que no parece posible, porque quienes hacemos política estamos construyendo debates identitarios que contienen marcos mentales cerrados y por lo tanto no hay posibilidad de escucha; yo largo mi rollo, la otra larga el suyo y no hay posibilidad de decir: “Oye, en eso que dices pues a lo mejor tienes razón”. La escucha activa parece imposible. Y creo que tiene que ver con la posmodernidad, la influencia del neoliberalismo y cómo el neoliberalismo está haciendo de nuestras opciones políticas opciones identitarias cerradas a cualquier aprendizaje. Estamos en una especie de mercado de identidades enteras en donde compras todo en pack.

— ¿El objetivo de tu libro, entonces, sería visibilizar que todavía existe un control sobre los cuerpos de las mujeres y que la lactancia legítima este “servicio a la sociedad” que se impone a las mujeres?

— Exacto, la lactancia se está usando para reforzar significados muy antiguos y muy poco feministas. No se puede convertir la lactancia en una obligación de cuidado porque entonces se nos destina a todas las mujeres a ser cuidadoras, despojándonos de nuestra subjetividad: habrá mujeres que quieran y mujeres que no. Obligar a una madre a dar de mamar es convertir a esa madre en un instrumento al servicio de una causa como ya lo hemos sido, por ejemplo cuando se nos ponía a parir soldados al servicio y cuidado de la patrias.

— Hay muchas mujeres que son madres, que tienen que cumplir con dobles jornadas de trabajo, que no se nombran feministas y que no pueden hacer uso del espacio público pero que deberían de ser tomadas en cuenta por las reivindicaciones de los movimientos feministas y creo que no está sucediendo…

— Esto que dices es el meollo de la política, pero no sólo con las madres,: ¿cómo hacemos con esos trabajadores que no tienen nada y que no van a las marchas, que no son socialistas, o sindicalistas? Creo que paso algo igual. Y de lo que trata la política es de ampliar los márgenes de bienestar. Sí, eso es muy complicado y vamos a definir qué es bienestar, pero hay que ampliar y no restringir, y en el caso de la lactancia pasa esto: hay quienes disfrutan la lactancia, hay quienes están contentas con dar biberón, pero las actuales políticas están restringiendo a una sola opción. Hay que dejar de crear una sola idea de qué es bueno, seguir cuestionando y arrebatando privilegios.

— ¿Arrebatar privilegios a los hombres o extender y ampliar su papel en la crianza?

«DENTRO DE LOS PARTIDOS LA LACTANCIA NO SE CONSIDERA UN PROBLEMA POLÍTICO, NO SE DISCUTE Y SI VAS A SACO TE SIENTES SOLA»
— Ellos son los privilegiados del patriarcado, por lo tanto, lo que les genere bienestar, como lo pueden entender ellos, puede estar reñido con lo que las mujeres estamos buscando respecto a nuestro bienestar. Yo creo que en un mundo basado en el bienestar general sería bueno para todas y todos tener tiempo para cuidar y tener tiempo para ti. Dicho esto, sigo creyendo que ellos no se van a implicar porque cuestionar la crianza es quitarles privilegios.

— Regreso a esto de arrebatar y cuestionar privilegios. Cuando dices que te acusarían de cuestionar a la OMS, estás justamente cuestionando a las instituciones desde el feminismo, ¿no?

— Claro. Parece que no hay que meternos con lo que dice la ciencia sobre las mujeres, pero ademas la OMS es una institución política, no científica. La OMS se dedica a la política de la salud y podremos estar de acuerdo en algunas cosas y en otras claramente no porque tiene sesgos racistas, androcéntricos, clasistas, etc. Y sí, la labor del feminismo es cuestionar la voz del privilegio que sale de estas instituciones.

— Y por eso, porque por ahora eres parte de “las instituciones”, quisiera saber si desde tu experiencia existe algún atisbo de que esta discusión no se quede sólo sobre el libro, sino en encontrar caminos que puedan tener impacto, de arriba hacia abajo…

— Por mi experiencia en el activismo LGTB, siempre digo que la lucha social debe de iniciarse con el debate desde la sociedad y los movimientos. Ahora mismo la hegemonía de la crianza con apego o intensiva es muy fuerte y yo tengo amigas que están de acuerdo conmigo, con lo que cuestiono pero cuando tienen a su bebé me dicen que no pueden, que tienen culpa, y la culpa de las mujeres es una de las herramientas más terribles cuando nos enfrentamos a cualquier institución patriarcal y a nuestra propia vida. La culpa es casi material, casi que la tocas. Las feministas abrimos un huequito en el entramado institucional, entramos, pero luego vuelve a cerrarse porque lo que tienes encima es un sistema de “sentido común” que parece irrompible. Y dentro de los partidos políticos, ahora mismo, el “sentido común” es que la lactancia no es un problema político. No se discute y tampoco puedes ir a saco porque te sientes sola y es duro. Así que no dices nada porque no quieres recibir golpes de todos lados.

— ¿Y entonces por qué seguimos?, ¿por qué Beatriz Gimeno sigue hablando de estos temas incómodos si parece que no van a ningún lado?

— Me estimula mucho cuando alguien me dice que el libro le ha servido, aunque no esté de acuerdo. Yo trabajo muy aislada, no estoy en la academia, no tengo mucho contacto con nadie mientras escribo. Y como no estoy tan metida en movimientos o lugares específicos puedo escribir mis libros sin presión y mi objetivo es que lo que escribo sirva para el debate, no tanto para convencer a nadie, sino para complejizar y aprender. Tengo la esperanza de abrir huecos que mejoren las vidas.

— ¿Entonces tienes esperanzas?

— Yo siempre lo discuto con mis compañeros: parece que el pesimismo es de derechas pero yo soy pesimista y ello no me ha impedido tratar de construir algo que haga que las vidas valgan lo mismo. Yo salgo de las instituciones con una sensación muy pesimista, aunque tampoco es que sea una sorpresa; ya lo sabía cuando estaba fuera. Mi visión ha cambiado muy poco y por ello valoro enormemente a las personas que, conociendo la verdad se quedan y están dispuestas a pelear dentro de las instituciones -como las mujeres que trabajan el feminismo dentro de los partidos-. La historia te anima, porque sabes que también a veces ocurren estallidos de dignidad o incluso de felicidad. Quizá me conformaría con esto, con seguir construyendo esperanza histórica.

ENTREVISTA: LA LACTANCIA ESTÁ SIRVIENDO PARA MARCAR EL ESTANDAR DE LA BUENA Y LA MALA MADRE

 



Su propia experiencia la marcó: cuando hace 30 años Beatriz Gimeno –teórica y activista feminista y ahora también diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid– parió a su hijo no quiso dar de mamar, pero en el hospital no respetaron su decisión. “Fue traumático, recibí muchas presiones”, recuerda. Hace siete años, un artículo suyo en Pikara Magazine sobre el asunto se convirtió en uno de los más polémicos y comentados de la revista. “Me di cuenta de que algo pasaba. Me escribieron cientos de mujeres, mujeres que no habían podido dar de mamar, que se habían sentido obsesionadas o fracasadas. Algunas habían llegado al intento de suicidio o al divorcio”, asegura Gimeno. A partir de ahí surge La lactancia materna. Política e identidad' (Editorial Cátedra), uno de los pocos textos en castellano que se acercan a la lactancia desde la teoría feminista.

LA SEXUALIDAD HA SIDO HISTÓRICAMENTE UN CAMPO NEGADO PARA NOSOTRAS

Publicado en Imaginaciones fílmicas el 29 de diciembre 2016  

Entrevista realizada a Beatriz Gimeno por Sara Mathius

Beatriz Gimeno es una de las figuras más destacables en la lucha activista LGBT en nuestro país. Fue la presidenta de la Federación Española de Lesbinas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) en el momento de la aprobación del matrimonio entre personas del mismo género. Valiente y directa, arremetió contra la postura del Partido Popular y de la Iglesia Católica, que se oponían tajantemente.

 

Es diputada por Podemos de la X Legislatura de la Asamblea de Madrid y compagina esto con el oficio de escritora. Ha publicado diversas obras sobre el feminismo lésbico. Entre ellas se encuentran: Primeras caricias: 50 mujeres cuentan su primera experiencia con otra mujer, ¿seré lesbiana?Su cuerpo era su gozo,  La liberación de una generación: historia y análisis político del lesbianismo. También ha escrito sobre prostitución y tiene un blog personal donde analiza y desmenuza este y otros temas de actualidad con verdadero rigor, desde un punto de vista crítico y, ante todo, honesto.

Buenos días Beatriz, recientemente he leído una noticia en el periódico ‘La Razón’, donde se ponía en duda la veracidad de la víctima de las violaciones de Sanfermines. Últimamente hay demasiados titulares indignantes que particularmente me hace daño leer. ¿Cómo podríamos combatir las desigualdades de género en los medios? ¿Existe algún método de denuncia seria y efectiva contra este tipo de periodismo para que pueda desaparecer?

Hay muchos medios más progresistas que La Razón que tienen más cuidado con esas cuestiones. Algo hemos avanzado en estos años. No creo que haya ningún método en concreto para hacer desaparecer el machismo en los medios de derechas como La Razón, porque el machismo es consustancial —y más lo va a ser en el futuro— a la derecha. Si bien hubo un momento en el que la defensa de la igualdad formal entre hombres y mujeres era algo que todo el espectro político asumía, lo cierto es que, cada vez más, vemos cómo la derecha se va rearmando ideológicamente contra el feminismo y va disputando terrenos que hace poco no estaban en disputa. Es una guerra contra las mujeres y contra la igualdad porque todo está unido. Si combates el aborto combatirás también el feminismo y, al final, combatirás también la idea misma de igualdad y eso lleva a combatir la idea de que ante las acusaciones de violación hay que creer a las víctimas, etc. Se va expandiendo la idea de que el feminismo deja víctimas entre los hombres. Como digo, es parte de la agenda conservadora, pero cala en todo el espectro político porque el feminismo sigue viéndose como algo de algunas mujeres pero no como una cuestión de justicia social y de derechos humanos al mismo nivel que otras cuestiones plenamente aceptadas por la izquierda.

También la página ‘Locas del coño’ fue censurada recientemente hasta que han conseguido su reapertura… Sin embargo, no existe censura alguna para el machismo en muchos medios informativos de gran relevancia. ¿Cuáles son las vías de acción en las que podemos tomar parte para que esto no suceda? ¿Crees que este frente de desigualdad puede ser uno de los más difíciles de exterminar?

Creo que después de una época en la que ha sido más fácil mantener posiciones feministas públicamente o en la que, al menos, un feminismo básico parecía ser lo políticamente correcto, ahora comienza a verse cómo el machismo contraataca y el feminismo pasa a ser automáticamente “radical” y algo a combatir.

Hay una nueva oleada que se autodefine como “putas feministas” y que ejercen libremente la prostitución. Dadas las circunstancias económicas actuales y la brecha salarial, ¿qué piensas de la defensa de la prostitución en el marco legal adecuado por parte de este movimiento?

Es parte del discurso y el pensamiento posmoderno en el que lo único que se tiene en cuenta es el individualismo y la libertad individual y ligada al consumo (la otra no cuenta; así desaparece o no se contempla que la libertad que hay que defender es la de no ser puta). Las mujeres siempre han podido intercambiar sexo, o reproducción o trabajo doméstico por dinero. Es parte de lo que significa ser mujer. Por tanto eso no es nada a defender, sino que lo que hay que defender es lo contrario. Poder no hacerlo. La prostitución ya cuenta en este país con el marco legal adecuado: no está prohibida, pueden hacerlo autónomamente y cotizar como tales a la Seguridad Social. Todo lo demás, lo que defiende en realidad es el derecho de la industria del sexo a lucrarse a costa de esas mujeres (esa ocupación), y eso es lo que también hay que combatir. Muchos discursos supuestamente pro-prostitutas son pro-empresarios, pero camuflados, claro; si no, no tendrían éxito.

¿Por qué crees que a las mujeres les cuesta tanto hablar de sexualidad entre sí?

Porque la sexualidad ha sido históricamente un campo negado para nosotras. Nosotras no hablamos abiertamente de sexo y ellos no hablan de sentimientos y sí que hablan de sexo. Es parte de los roles de género.

¿Qué diferencias encuentras entre el feminismo y el activismo LGBT en cuanto a retos y frentes abiertos? ¿A qué nuevas barreras se enfrenta cada uno de ellos?

Si bien la homofobia bebe de la misma fuente que el patriarcado, lo cierto es que esto no ha sido siempre así y no tiene por qué seguir siéndolo. Muchas sociedades en las que la homosexualidad masculina estaba aceptada, eran profundamente misóginas. En una situación en la que la homofobia se puede ir diluyendo (aunque aun queda mucha) lo que no se va diluyendo nada es el patriarcado. Es decir, el patriarcado es estructural a cualquier sociedad, la homofobia no. En la actualidad, muchos gays no sólo no son feministas sino que son antifeministas. Y hay temas de la agenda política en los que podemos diferir mucho, como los vientres de alquiler, por ejemplo.

¿Cuáles son los países con más problemas de violencia de género? Dentro de este ranking, ¿dónde se encontraría España?

Pues la verdad es que no lo sé, no soy especialista en violencia de género. Pero lo que sí sé es que España es un país medio, no es de los que padece más este tipo de violencia. Lo que ocurre es que en España, al contrario que en otros países, sí que está muy presente. Está en la agenda y, sobre todo, hay un movimiento feminista muy fuerte que hace que no pueda olvidarse.

Por último y recordando a algunos humoristas españoles como Jorge Cremades que realizan un humor machista y basado en estereotipos impuestos por el patriarcado ¿crees que todo vale dentro del humor?

No, no todo vale. Lo que sí creo es que casi todo debe poder decirse sin que sea delito. No soy partidaria de penalizar la opinión, ninguna (o casi ninguna) opinión. Pero eso no quiere decir que no sea partidaria de recriminar públicamente al que profiere opiniones machistas, homófobas, fascistas, etc. Claro que hay que recriminar, y claro que hay que denunciarlas públicamente para que se le rescindan contratos, etc. Desde mi punto de vista la batalla es social y cultural. No se trata de convertirlas en delito, sino de que dichas expresiones no se puedan expresar porque socialmente no sean aceptables. Igual que casi nadie hace hoy un chiste racista, pues conseguir que nadie lo haga sexista.



LA PROSTITUCIÓN ¿UN GIRO EN EL DEBATE?

Publicado en Feminicidio.net el 26 de febrero de 2013



España, Madrid – Hace un año que publiqué mi libro sobre la prostitución. Como he explicado en varias ocasiones, lo publiqué preocupada por lo que yo entendía necesidad de algún tipo de pacto de mínimos entre las llamadas abolicionistas y regulacionistas en aquellos asuntos en los que ambos sectores del feminismo pudieran tener en común: lucha contra la trata, o reconocimiento de derechos humanos a las mujeres que se dedican a la prostitución.

LA REGULACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN SÓLO FAVORECERÍA AL LOBBY EMPRESARIAL

Publicado en Feminicidio.net el 22 de septiembre de 2022

España, Madrid – Su vida gira en torno a la escritura. Beatriz Gimeno, madrileña de 50 años, publica en distintos géneros y registros con frecuencia. No hay un solo día que pase sin escribir, ya sea en su blog sobre política y feminismo, en el personalísimo, en el periódico El Plural, en Pikara Magazine, en su perfil de Facebook y en su libreta, que siempre la acompaña pegada a su mano. Escritora, poeta, articulista, conferencista y bloguera, tiene en su haber 10 libros publicados. Sus dos últimas obras editadas, la recopilación de poesías Al menos flores, al menos cantos (Izana, 2012) y el ensayo La prostitución (Bellaterra, 2012) fueron muy bien recibidas por sus lectoras y lectores. Gimeno combina la escritura con el activismo y no concibe pasar por este mundo sin implicarse políticamente. Militante feminista y de los derechos LGTB desde muy joven, su activismo y compromiso con las causas que abraza le permitieron alcanzar una meta: fue una de las fundadoras de la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) en España y desde allí, durante la época que ocupó la presidencia, dirigió y participó de la campaña política y las negociaciones que culminaron en la aprobación de la ley de Matrimonio Igualitario en 2006 y de la Ley de Identidad de Género en el 2007.

ENTREVISTA A BEATRIZ GIMENO: "NO CREO QUE EL PP PUEDA ACABAR CON EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL"

Publicado el 8 de febrero de 2011


Que los homosexuales podamos disfrutar en España de derechos y libertades similares a los de los heterosexuales no es fruto de la casualidad. Los avances que hemos vivido en los últimos años esconden detrás el tiempo, esfuerzo y lucha de muchos activistas a los que no les ha temblado el pulso cuando ha tocado enfrentarse a lo que y a los que nos impedían avanzar.

BEATRIZ GIMENO EN "LA NIÑA GUERRERA"

1 de diciembre de 2010



 

Laura Ramos, autora de la ya mítica columna del Sí de Clarín “Buenos Aires me mata” acaba de publicar uno de esos libros que uno lee sin freno. La Niña Guerrera cuenta las historias de vida de once mujeres jóvenes lesbianas y bisexuales de diferentes partes del mundo. Algunos personajes conservan sus nombres verdaderos, como Beatriz Gimeno, Albertina Carri, Marta Dillon, Lisa Kerner, Ntombifuthi Bhagwhati, o sus nombres literarios, como Dalia Rosetti.

Los relatos van desde la niñez y pubertad pasando por los primeros encuentros lésbicos, la salida del placard, las novias, parejas y hasta hijos. Como el caso de Marta Dillon y Albertina Carri que decidieron mediante una inseminación casera ser madres hace dos años. Una de las historias más interesantes que cuenta el libro es la de ellas y en especial la de la periodista y escritora Marta Dillon. Laura Ramos nos cuenta la infancia de esta niña guerrera que creció con una madre militante en plena dictadura. “¿Para qué venimos a la iglesia si cuando tomemos el poder Kela va a incendiarla?” le preguntó un día.

Entre compañeros que se escondían de los militares, Marta se crió y en su agenda de niñez podían figurar cuestiones varias como la vida de un compañero. “Quiero hablar con vos – le dijo su mamá una noche- ¿Te parece que guardemos a un compañero que viene huyendo de Tucumán?”. En su casa vivían varios camaradas prófugos y a Marta no se le ocurría la posibilidad de negarse.  Pero la dictadura se fue endureciendo cada vez más y tuvieron que cambiar de casa varias veces, huyendo con lo puesto. Al otro día a Marta en el colegio la retaban por no tener el uniforme completo o por llegar tarde. Hasta que en la madrugada del 28 de octubre de 1976, como parte de un operativo, un grupo de tareas se llevó a su madre. A partir de esa noche, sentada en la cocina de la casa de la que sería su madrastra, comprendió que nada quedaba del mundo que había conocido hasta entonces.

Nunca más supo de ella, hasta que hace unas semanas, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó sus restos. Al enterarse, Marta escribió esta emotiva columna para Página/12. El libro lleva el nombre de esta niña que pareciera haber pasado por varias vidas en una, estuvo pupila en Suiza a los trece años, fue madre a los diecinueve, fue adicta, se recuperó, a los veinte años contrajo VIH y empezó a escribir sus columnas sobre su experiencia con VIH para P/12.

El último capítulo del libro cuenta la historia de amor entre Marta Dillon y la directora de cine Albertina Carri, la niña gaucha. Cómo se conocieron, se enamoraron y cómo decidieron ser madres juntas mediante una inseminación artificial casera que dejó a Albertina embarazada de Furio, que ya tiene dos años. Podemos decir que si bien el libro llega hasta acá, la historia de La Niña Guerrera se sigue escribiendo, Marta y Albertina se casaron este año cuando se aprobó la Ley de matrimonio igualitario. El resto de las niñas bravas siguen amando y construyendo sus vidas… de a poquito y muy de golpe.


EL SEXO DE LOS ÁNGELES (PARTE 2)

El sexo de los ángeles (parte 2)


Intervención Beatriz Gimeno 2.39 y 3.45


EL SEXO DE LOS ÁNGELES (PARTE 1)

 

El sexo de los ángeles
Intervención Beatriz Gimeno: minuto 1.51



ENTREVISTA: LA REFORMA DE LA LEY DEL ABORTO

 Entrevista:BEATRIZ GIMENO | Feminista y activista por el derecho al aborto | LA REFORMA DE LA LEY DEL ABORTO

27 de agosto de 2008

ÁLVARO GARCÍA El país



"No se escucha a las mujeres"

Es una luchadora nata. Su hablar pausado y sus maneras tímidas no lo revelan a simple vista. Pero Beatriz Gimeno mira a los ojos cuando habla de igualdad social y de cambio. Lleva desde los 15 años peleando por que hombres y mujeres tengan los mismos derechos, cuenta que el feminismo cambió su vida. Desde entonces, no ha parado. Ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) -la mayor organización de este colectivo en España-, esta madrileña de 46 años se centra ahora en la lucha por una reforma de la ley del aborto. "Sin su despenalización, no podemos hablar de una sociedad igualitaria", dice.

ENTREVISTA: LOS GAYS SERÁN LOS MÁS HOMBRES DE TODO

Publicado en Página 12, 1 de octubre de 2006 https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-73841-2006-10-01.html


Está casada gracias a la ley que propició. En esta entrevista, analiza la situación de los homosexuales en España y América latina. Y denuncia la invisibilidad de las mujeres lesbianas.


Por Cristian Alarcón

Beatriz Gimeno perdió un amigo. Todavía le duele esa pelea que se extendió por un tiempo haciendo languidecer la larga amistad que los había unido. Fue una noche, cuando su íntimo, su queridísimo, tuvo un lapsus en una conversación animada y mundana, en la Madrid avanzada de los derechos civiles y la diversidad. “¡Qué lindo un mundo sin mujeres!”, se le filtró con tan mala pata al varón homosexual en su propia sala. El, un sociólogo, un académico, un intelectual, confesaba así su misoginia para horror de Beatriz y sus amigas. No fue cualquier living el escenario del furcio. Era la casa de la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb). Gimeno estuvo en Buenos Aires y en Rosario, donde pudo ver ese poético beso masivo de mujeres con mujeres.

ENTREVISTA: SER LESBIANA TIENE MÁS QUE VER CON SER MUJER QUE CON SER HOMOSEXUAL

24 de abril de 2006

http://www.siis.net/documentos/hemeroteca/64242.pdf

B. Gimeno (Presidenta de la Federación de Gays y Lesbianas): 'Ser lesbiana tiene más que ver con ser mujer que con ser homosexual'. 

UNA REVOLUCIÓN EN LOS DERECHOS CIVILES

Hablamos con…Beatriz Gimeno Publicado el 9 de julio de 2005




Beatriz Gimeno es presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. Este diálogo tuvo lugar dos días antes de la celebración del tercer congreso de la FELGT (20 a 22 de mayo de 2005), en el que Beatriz ha sido reelegida como presidenta. Aprovechamos la ocasión para expresar nuestro agradecimiento a Beatriz y a todo el activismo LGTB, por su decisiva contribución a la libertad de todas y todos. Publicado en Iniciativa Socialista número 76, verano 2005

ENCUENTRO DIGITAL CON BEATRIZ GIMENO

 


Entrevista en El mundo
26 de Junio de 2002

1. Gallardón es más comprensivo con la homosexualidad que otros miembros de su partido?

Eso parece. Prometer promete mucho, pero cumplir no cumple demasiado. De todas formas sí que parece que tiene una sensibilidad un poco distinta.

EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...