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EUTANASIA Y CONTROL DE LA VIDA

 Publicado en El Salto el 9 de abril de 2019



El debate sobre la eutanasia vuelve a la primera línea política con el suicidio asistido de María José Carrasco y nos hace reflexionar sobre las relaciones entre la vida como hecho biológico, la vida encarnada en la persona con derechos y autonomía, el poder (los partidos) y su relación con ambas cosas.

UNA RESPUESTA FEMINISTA AL ARTÍCULO "LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS"

 Publicado en La Marea el 1 de mayo de 2018


A muchos amigos míos les ha gustado este artículo de José Ovejero publicado en este mismo medio y recomiendo leerlo antes de emprender la lectura de este mío. Yo también lo he leído con atención y entiendo que haya gustado y comparto muchas cosas del mismo, pero reconozco que me ha sorprendido que amigos con los que llevo años discutiendo de prostitución y de vientres de alquiler y, por supuesto, de feminismo, sean capaces de leer este artículo y no percibir que falta algo. Sí, estamos de acuerdo en el espíritu del artículo, en el cuestionamiento de un sistema capaz de convertirlo absolutamente todo en mercancía y que, en los últimos años está decidido a traspasar, con paso firme y militar, la última frontera, la del cuerpo. Y que lo ha hecho, además, apoyándose en una razón que lo invade todo hasta mimetizarse con el oxígeno que respiramos, la razón neoliberal y su fetiche: la libertad individual.

LA BUENA MUERTE

Publicado el 26 de marzo de 2008 en El Plural



El arzobispo emérito de Pamplona nos lo ha recordado: Cristo no pidió cuidados paliativos. Varios comentaristas ya han dicho y yo lo hago también, que eso no es exactamente cierto porque parece ser que, encontrando inaguantable la crucifixión, se quejó de abandono a su padre, que era una forma de pedir que aquello acabara cuanto antes. Esto es lo que tiene la tortura, que nadie se preocupa de aliviarte el sufrimiento. Tampoco en Guantánamo, en cualquier cárcel en la que se torture, parece que seden a los torturados; a pelo lo aguantan. Lo que pasa es que algunos (la mayoría) creemos que la vida, y sobre todo la muerte, no tiene por qué ser una tortura. Que nadie se merece morir en medio de un sufrimiento que puede remediarse. Y además, algunos creemos que tenemos derecho a ser dueños de nuestro destino, sobre todo a la hora de la muerte.

Chantal Sébire, con ese rostro que era la imagen del dolor, también pidió que se la ayudara a que su sufrimiento acabara cuanto antes. Tenía derecho a ayuda para bien morir y por eso se le ocurrió pedirla. La respuesta que le dieron sería graciosa si no fuera trágica: se le ofreció inducirle un coma, algo así como morir a plazos, pero morir morir desde luego que no, que se aguantara con su cáncer y con su tumor insoportable. Que hiciera como Cristo con su cruz; sólo que ella no era Cristo ni, al parecer, tenía vocación ni ganas de ganarse el cielo a base de sufrimiento.

Es todo tan cruel y tan inhumano, tan terribles y tan dolorosos todos estos casos que una, si no fuera porque no quiere ser como ellos, le desearía al arzobispo de Valladolid, y al señor Lamela y a la señora Aguirre, y a tantos otros y otras, que tuvieran que pasar por una situación semejante y que experimentaran en sus propias carnes, o en las de un ser querido, un dolor semejante sin esperanza alguna de recuperación; a ver qué decían entonces. Que se les obligara a esperar la muerte entre dolores. Pero lo malo es que, además de no querer ser como ellos, ya sabemos lo que pasa luego con estas cosas. Con esto ocurrirá como con el aborto, que los ricos mandaban a sus mal-embarazadas a Londres a abortar, (ahora se irán donde haga falta). Pues con la eutanasia pasará igual, la pagarán a real de vellón en la privada… y hala, que sufran los pobres.


EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...