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Diga lo que diga la justicia de Julio Iglesias, todas lo hemos visto.

 

El mundo ha cambiado mucho pero no tanto como para que se pueda llevar a Julio Iglesias ante un tribunal acusado de agresión sexual y trata. La fiscalía española ha tardado nada en archivar la denuncia por  "falta de jurisdicción de los tribunales españoles y por lo tanto la falta de competencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional para conocer de la investigación preprocesal de los hechos denunciados". Sin embargo, Victoria Rosell y otras juristas han llamado la atención sobre los artículos 23.4 l) y m) de la Ley Orgánica del Poder Judicial que parecen bastante explícitos en establecer la jurisdicción española de los posibles delitos de violencia contra las mujeres y violencia doméstica, así como la trata de seres humanos, "cuando el procedimiento se dirija contra un español". Basta leerlos.

EL SUBTEXTO EN EL CASO DANIEL SANCHO. EN SOLIDARIDAD CON SILVIA BRONCHALO

 Publicado en InfoLibre en 2025

Esta semana pasada varias mujeres con voz pública iniciaron una campaña en la que denunciaban los mensajes de odio que reciben por las redes y exponían públicamente a los agresores. En las mismas fechas también se hizo público que una jueza ha admitido la denuncia de Silvia Bronchalo, madre de Daniel Sancho, contra su ex y padre del condenado por asesinato, Rodolfo Sancho, por vejaciones y maltrato psicológico, al tiempo que salía a la luz alguno de los mensajes que Rodolfo envió a Silvia y por los que esta le ha denunciado. Y volví a sentir curiosidad y simpatía por esa mujer que ha sabido conservar la dignidad a lo largo de un proceso terrible. 

NI MACHISMO NI FEMINISMO

Publicado en Público el 21 de enero de 2022

Afirmó el miércoles el decano del Colegio de Abogados de Madrid que no necesitamos justicia feminista sino independiente. José María Alonso dio muestras de una palmaria ignorancia al no ser capaz de definir el feminismo o el machismo ni, por supuesto, la perspectiva de género. Que a estas alturas todo un decano del Colegio de Madrid no sea capaz de manejar esta diferencia dice poco de su interés por el mundo que le rodea, pero también dice poco de su interés por el mundo del derecho que le rodea. Feminismo es igualdad y machismo desigualdad, parece mentira que haya juristas que todavía ignoren esa premisa tan básica.

LA VENGANZA PENAL ES NUESTRO FRACASO

Publicado en Público el 1 de abril de 2022

Este artículo no será de esos que se leen y se comentan por las redes, porque hay asuntos que permanecen enterrados debajo de esa realidad vertiginosa y volátil; asuntos que se ponen grises de tanto tiempo como ha pasado sin que nadie se ocupara de ellos. Hay cuestiones que al nombrarlas generan, como mucho, indiferencia, cuando no la sensación, en quien las menciona, de estar pisando un terreno que la mayoría encuentra perfectamente prescindible. Hoy quiero escribir de una de esas cuestiones y alejarme un poco de esta «chispeante» actualidad que aturde y agobia a partes iguales.

JORNADA SOBRE MADRES PROTECTORAS Y VIOLENCIA VICARIA


El 7 de marzo de 2022 Podemos organizó en la Asamblea de Madrid una Jornada sobre Madres protectoras y violencia vicaria con la participación de:


Victoria Rosell: delegada del Gobierno contra la Violencia de Género

1º Mesa: María Ángeles Jaime de Pablo, presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis Sonia Vaccaro, experta en SAP y psicóloga clínica forense María Naredo, asesora del Ministerio de Igualdad

2º Mesa: Pamela Palenciano, activista feminista Sara Plaza, periodista de El Salto

Mesa de inauguración: https://www.youtube.com/watch?v=nWGYb5RkCVM&t=547s

Mesas redondas: https://www.youtube.com/watch?v=cZ_LxGcgLo8


POLICÍA DE EXTREMA DERECHA Y LAWFARE TOTAL

Publicado en CTXT el 27 de noviembre de 2021


Escribo esto antes de que comience la manifestación de policías de extrema derecha a la que se ha sumado el PP con un cartel en el que demuestran que, lo que es ellos, están dispuestos a incendiar España y lo que se les ponga por delante. Uno de los dos lemas del cartel es: “No a la España insegura”. Esta manifestación de policías de extrema derecha le proporciona al Partido Popular la posibilidad de usar, como sea, la cuestión de la seguridad, una de las más queridas por la extrema derecha en todo el mundo.

SIN PERSPECTIVA DE GÉNERO NO HAY JUSTICIA PARA LAS MUJERES

 Publicado en Público el 2 de marzo de 2021

Sin perspectiva de género no hay justicia para las mujeres. No obstante, la introducción de la perspectiva de género en el derecho penal levanta aun ampollas en los sectores más conservadores del poder judicial y de la sociedad, que siguen repitiendo ese mantra demostradamente falso de que el «derecho es igual para todos» obviando un conocimiento feminista aquilatado ya en prácticamente todas las instituciones, en la Academia y desde luego también en el derecho penal a través de diversas sentencias y de bastantes leyes. Pero, como sabemos, no importa cuántos convenios internacionales se firmen o cuantas sentencias se dicten, que la idea de que la perspectiva de género introduce desigualdad en lugar de igualdad, sigue siendo defendida por los sectores más renuentes al cambio social en lo que se refiere a la igualdad entre mujeres y hombres.

VIOLENCIA INSTITUCIONAL CONTRA LAS MUJERES

Publicado en Público el 26 de agosto de 2021

La violencia institucional contra las mujeres existe y tenemos que definirla claramente y que hacerle frente. Una definición básica sería entenderla como una forma de resistencia al feminismo desde sectores del estado que deberían tener un papel activo en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres. Necesitamos mecanismos que la combatan eficazmente: comenzando por el reconocimiento desde las propias instituciones, el análisis de todas las violencias posibles, su denuncia y prohibición expresa cuando sea posible, y desde luego la formación obligatoria de todo el personal que tiene que trabajar con mujeres. Digámoslo claro: formación en feminismo. El feminismo es un componente esencial de la democracia, no es una ideología, incorporarlo a la vida corriente de las instituciones es una obligación democrática.

Que la activista Pamela Palenciano sea llamada a declarar por una inexistente asociación de falsos maltratados asociados en torno a algo que no existe, como es el maltrato sistemático a los hombres, pasando por un delito también inexistente, como es el de odio contra los hombres… que esto sea posible es violencia institucional contra ella y es una advertencia contra todas las feministas. En mi opinión, de persona no jurista, el articulo 510 del Código Penal debería estar redactado de otra manera. Tal como está en teoría es posible considerar «delito de odio» casi cualquier cosa, sin diferenciar el odio a los grupos vulnerables, el odio racista, machista, homófobo etc.,  del combate contra dicho odio. Claro que la jurisprudencia no avala estas interpretaciones reaccionarias, pero una parte de la judicatura en este país, ya lo sabemos, se ha convertido en un ariete de la violencia institucional contra las mujeres. Esta jueza ha considerado admisible la denuncia de los hombres imposiblemente maltratados y ha considerado  admisible la apreciación de que luchar contra el machismo puede ser delito de odio contra los hombres. Según esta señora, y denunciantes, luchar contra la LGTBfobia sería delito de odio contra la heterosexualidad y luchar contra el racismo podría ser considerado delito de odio contra las personas blancas. Hace años, cuando se aprobó este artículo aventuré que las personas partidarias de la redistribución fiscal seríamos acusadas un día, con este artículo mediante y un juez o jueza de este tenor, de odio a los ricos y al paso que vamos no veo imposible que un día un ciudadano agraviado cualquiera ponga una denuncia semejante y alguna(a) juez o jueza lo admita a trámite. Hemos visto cosas que parecían imposibles; que una jueza admitiría que un monólogo contra la violencia machista pueda ser delito es de las peores que hemos visto.

El monólogo de Pamela Palenciano debería ser promocionado por las instituciones educativas porque es verdaderamente bueno y sumamente pedagógico. Pretender coaccionar a su autora desde un juzgado es violencia institucional grave. Es violencia institucional el trato dado a Juana Rivas, a Susana Guerrero, a Irene Costumero, a Ángela Gonzalez, a las madres a las que se les está aplicando sin pudor el inexistente SAP y a tantas otras mujeres. Es violencia institucional que, en el caso de Irene Costumero, podamos ver a una fiscal afirmando sin pudor que el SAP existe; es violencia institucional no creer a las mujeres que denuncian a padres maltratadores de abuso sexual a sus hijos o hijas; es violencia institucional no atender las llamadas de las madres que advierten de que los maltratadores van a hacer daño a los niños o niñas; es violencia institucional la que aplica cualquier funcionario o funcionaria, que se supone que tiene que trabajar sobre casos de violencia y/o discriminación, ignorando absolutamente qué es la violencia machista y cómo funciona. Y esto sólo en el ámbito de la violencia, podemos extenderlo al ámbito de la ciencia, de la medicina, al ámbito laboral, de la cultura, al político, a cualquier ámbito.

Hemos puesto el foco en la violencia institucional contra las mujeres víctimas de violencia de género al ritmo que conseguíamos avances importantes en la lucha contra esta violencia. Necesitábamos conceptualizar y politizar la violencia, normativizar dicha conceptualización, proteger a las que la padecen, penalizar a los agresores, destinar recursos y crear redes de apoyo, ganar el debate social…hemos avanzado mucho, pero ahora tenemos que denunciar cuando son las instituciones las que fallan a las mujeres. Aprobar leyes y diseñar políticas públicas que la combatan es imprescindible pero no es suficiente si no se logra que dichas políticas impregnen todo el aparato del estado, si no se consigue que el estado se relacione con su ciudadanía desde una perspectiva no androcéntrica, si no se reconoce y se combate específicamente la posibilidad de que el propio estado ejerza violencia y/o discriminación contra las mujeres. Las instituciones tienden siempre a ser conservadoras y son androcéntricas como lo es todo a no ser que se intervenga de manera decidida y muy profunda; y eso no es sencillo en este país en el que aún es posible honrar a un fascista como Millán Astray. Somos un país que aún no ha sido capaz de cumplir democráticamente con su historia. Mientras el estado sea androcéntrico, mientras las leyes sigan estando hechas a medida de un ciudadano varón, la democracia no será plena.

Ahora, además de las manifestaciones habituales de violencia institucional en muchos ámbitos, hay ejemplos de que en plena reacción antifeminista ante la Cuarta Ola algunas instituciones, sobre todo del ámbito de la judicatura, están comportándose de manera que parece más ensañamiento y venganza que justicia. Es imposible no tener esa impresión en este caso de Pamela o en el de Juana Rivas, o en el de Irene Costumero o en tantos otros. Las instituciones no son inasibles fantasmas misóginos. Las instituciones son personas que, de manera consciente o inconsciente, aplican, o bien su propio sesgo androcéntrico o bien su machismo particular.  Las personas que habitan las instituciones pueden ejercer violencia contra las mujeres de muchas maneras pero en todas ellas es el propio estado el que falla al no impedirlo o al no prevenir y castigar estas conductas. Repito, en una democracia avanzada el feminismo no es opcional.

Aunque ya existen normas internacionales que hablan específicamente y reconocen la posibilidad de que se ejerza violencia institucional, normas que el derecho español ha incorporado, aun son pocas las leyes nacionales o autonómicas que reconocen la existencia de esta violencia.  Como feministas tenemos que incorporar a nuestra lucha la exigencia de que el propio estado reconozca la posibilidad de que puede ejercer violencia, que la defina, que la combata; debemos estar dispuestas, como sociedad, a resarcir a tantas mujeres que han sufrido niveles escandalosos de violencia institucional. Una democracia no puede permitirse la anomalía de que el machismo, los hombres (y mujeres) enfadados por nuestros avances, estén imponiendo su agenda de discriminación y desigualdad. Lo ideal sería formación obligatoria en feminismo para quienes tienen que aplicar las leyes, para quienes trabajan con mujeres víctimas de la violencia, para quienes trabajan con la infancia y con los y las adolescentes. Pero ya sabemos cómo se las gasta la derecha. Entre tanto, activistas como Pamela y tantas y tantas otras, son imprescindibles y no podemos dejarlas solas frente a una maquinaria que, en realidad, apunta contra todas.



LA JUSTICIA COMO PROBLEMA PARA LA DEMOCRACIA

Publicado en Público el 28 de octubre de 2021

Carlos Lesmes, expresidente del CGPJ y del Tribunal Supremo (d), y Manuel Marchena, presidente de la Sala II del Supremo. EFELesmes y Marchena EFE

La justicia española se ha convertido en un problema para la democracia. Según las encuestas esta institución figura entre las más desprestigiadas del Estado, y no ha tocado fondo. Es de temer que seguirá cayendo en el descrédito mientras gobierne la izquierda cosa que, afortunadamente, puede ir para largo. Pero cuando la mayoría social de un país percibe que la justicia no es justa, que no es igual para todos, que es arbitraria o que es, simplemente, el brazo de un determinado sector ideológico y político, entonces la democracia se tambalea. Podríamos llegar a ver un “no nos representan” destinado a la justicia, porque lo cierto es que se percibe que tenemos a una parte importante de uno de los poderes del estado levantado contra la democracia.

¿QUÉ TIENE QUE HACER UN JUEZ PARA QUE LO INHABILITEN?

Publicado en Público el 24 de diciembre de 2021


La respuesta a la pregunta del título es un misterio cuya resolución seguramente nadie conoce. No hay una regla y no depende de la gravedad del caso: quizá comerse un niño crudo.

EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...