Unos días después de la elección de Trump y con la llegada de Elon Musk a la Casa Blanca hubo una desbandada de Twitter hacia Bluesky, fundamentalmente. El contador de esta red social sumaba muchos nuevos usuarios por minutos. Muchas instituciones, periodistas, medios de comunicación, universidades… abandonaban la red de Musk y se pasaban a la mariposa azul de  Bluesky. Se sucedían los debates en las propias redes, o incluso en persona, sobre si debía abandonarse o no Twitter.