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Entrevista: "He insistido mucho en que el abolicionismo es una idea"

"Feminista con una larga trayectoria que empezó en los ochenta, la autora apela en su último libro a la razón y a la emoción para exponer exhaustivamente los argumentos por los que cree que la prostitución contamina cualquier horizonte de igualdad entre hombres y mujeres."

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CONTACTO EN ESPAÑA







Viernes, 28 de noviembre de 2014

ENTREVISTA

Contacto en España

Beatriz Gimeno fue presidenta de la Federación Española LGTB en el período en que allá se aprobaba el matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de Género, pero desde hace muchos años dedica su tiempo al activismo social, al feminista, a la lucha de la diversidad sexual y los derechos de las personas con discapacidad. SOY le preguntó cómo van las cosas allá para entender mejor cómo van acá.

 Por Gustavo Pecoraro

Atea y militante por el laicismo, Gimeno es filóloga bíblica, por lo que sabe muy bien cómo leer la letra chica de la Iglesia católica. Hoy integra el Círculo Podemos Feminista dentro de Podemos, la agrupación sorpresa de las últimas elecciones que las encuestas sitúan como primer partido en intención de voto por arriba del PSOE y del Partido Popular. Desde allí trabaja para fortalecer a las feministas en espacios de poder. En sus palabras, Podemos es “una ilusión colectiva de cambio que va a resultar imparable, la posibilidad de una izquierda europea que se enfrente al neoliberalismo”.

ENTREVISTA: "LOS PUTEROS SON LOS FASCISTAS DEL PATRIARCADO"

 

 

ENTREVISTA: ALEGATO CONTRA LA PROSTITUCIÓN

Publicado en INFOLIBRE el 22 de junio de 2025

Por Sabela Rodriguez

A Beatriz Gimeno (Madrid, 1962) ni siquiera su paso por las instituciones le ha hecho ceder a la desafección. A pesar del desgaste personal, y aun reconociendo los límites para desarrollar un proyecto transformador en un espacio pensado para que nada cambie, mantiene intacta la confianza. Lo dice ahora desde un segundo plano, asomada desde la trinchera de la política de calle, donde el altavoz tiene menos decibelios pero sostenerlo es más soportable. 

LA PROSTITUCIÓN EN EL NEOLIBERALISMO

 Hablamos con la profesora y activista feminista Beatriz Gimeno acerca de cómo se inserta la pr*stitución, en tanto que institución patriarcal, en el capitalismo.

ttps://www.youtube.com/watch?v=gJ3w3RzVDfw

Nuestras redes: Twitter:   / jesusr_rojo   Instagram: https://www.instagram.com/jesusrrojo/... Bluesky: https://bsky.app/profile/jesusrrojo.b... 0:00 Introducción 3:38 La prostitución histórica 7:52 Guarida del patriarcado 9:25 Una institución concurrida 14:20 Una industrial internacional 20:49 Consumidor diferente y cambiante 28:00 Asimetría en el capitalismo patriarcal 33:00 Trabajo y libertad, malos argumentos 42:00 Sujeto y autoridad 47:28 ¿El abolicionismo es moralista? 53:59 Una salida abolicionista


RESEÑA DE ALEGATO CONTRA LA PROSTITUCIÓN

Reseña de Iñaki Urdanibia en Kaosenlared

31 de agosto de 2025


¿El oficio más antiguo…?

Por Iñaki Urdanibia

  

He leído recientemente un par de obras acerca del consentimiento (El sentido del consentir de Clara Serra y Du consentement de Geneviève Fraisse / por el libro nombrado en primer lugar me entero de que hay traducción del segundo en la editorial chilena Palinodia: Del consentimiento ) en las que, de uno u otro modo, se trataba, entre otros muchos temas, a la prostitución como servicio sexual, equiparándola con otros trabajos de servicios como secretarias o trabajadoras de supermercado, subrayando los supuestos puntos en común (es mucho suponer y equiparar), poniendo el acento en que no se venden los cuerpos sino que se alquilan, dándose un contrato entre las dos partes -la que alquila su cuerpo y el que se sirve de tal-, dándose pues un consentimiento por parte de la prostituta y el acuerdo por parte del putero. Según estas feministas que tratan a las abolicionistas como contagiadas por los reaccionarios moralistas del otro lado del charco, proponen que para que la prostitutas hagan su trabajo han de darse dos condiciones: que no exista proxeneta y que tampoco se dé coacción de ningún tipo; suman a su propuesta, que se otorguen unos derechos sociales y la posibilidad de crear sindicatos, etc. El acento queda puesto en el consentimiento, como muestra de libre elección…obviando la realidad que hace que salte a la vista que las mujeres que se dedican a esa actividad generalmente lo hacen forzadas: menores de edad, migrantes, pobres y en mucho casos racializadas, lo que hace que las argumentaciones de las recién nombradas se apoyen en las voces, minoritarias, de las que tienen voz para decir que sí quieren ejercer dicha actividad, optando libremente por su ejercicio. Así, parece que todo sea cuestión de una decisión individual: quiero / no quiero, ajena a cualquier imposición, necesidad perentoria, etc. ¡Ay libertad, libertad,…!

DERECHOS PARA LAS PROSTITUTAS ¿PARA TODAS

Publicado en CTXT con Irene Zugasti el 23 de abril de 2024


La institución prostitucional debe ser la única institución política de la que no cabe la posibilidad de hacer una crítica política ni discutir sobre su función social. Una parte de la izquierda se sigue negando a considerarla dentro del ámbito de la política, como algo incuestionable y sobre lo que no cabe debate. Esto sólo ocurre con la prostitución, de la que hay que aceptar, de partida, que está ahí sin más y que nuestra única intervención posible es aceptar lo que nos digan sobre ella algunas de las mujeres que se dedican a la misma. Ante cualquier otra aproximación ideológica se aplicarán argumentos deslegitimadores sorprendentes como que eso es “filosofía” o, peor aún, que la posición abolicionista busca imponer una moral, como si la justicia o la igualdad no fueran cuestiones morales, o como si no hiciéramos aproximaciones normativas, morales, basadas en la idea de una “via buena”, de otras muchas instituciones, el matrimonio y la familia entre otras. Así que sí, claro que se puede –y debe– debatir la prostitución.

SEGIREMOS HABLANDO DE PROSTITUCIÓN MIENTRAS SEA NECESARIO

Publicado el 26 de marzo de 2024

A Marta Nebot

¿Quién es un sindicato o un gobierno para decirle a una trabajadora que quiere renunciar a sus vacaciones y ganar más que no puede hacerlo? ¿Quién es nadie para decirle a nadie que no venda un órgano para comprarse una casa (al fin y al cabo, es mi cuerpo y riñones tengo dos?) ¿Quién es nadie para decirle a nadie que se tiene que vacunar aunque no quiera? ¿Quién es nadie para decirle a una mujer maltratada que, aunque no quiera, el fiscal va a presentar cargos? ¿Quién es un gobierno para decirle a un putero que, aunque quiera no puede acceder al cuerpo de una mujer por dinero? La respuesta a estas preguntas es la misma a no ser que se piense, como se piensa, que: La prostitución es natural y cubre una necesidad humana (masculina) y la prostitución es un acto privado porque el sexo es privado. En tercer lugar vendría, mi cuerpo es mío y nada de lo que haga con él tiene consecuencias sociales. Las tres premisas son falsas.

PROSTITUCIÓN Y ABOLICIONISMO EN LA II REPÚBLICA

 Prostitución y abolicionismo en la II República

04/02/2023

RNE

El documental Prostitución y abolicionismo en la Segunda República, con guion de Luis Miguel Úbeda, gira en torno al decreto abolicionista de junio de 1935 que acabó con la reglamentación de la prostitución en España. Su aprobación estuvo envuelta en un duro debate que reflejaba la complejidad de abolir una actividad muy asentada en la sociedad.

El comercio sexual se venía tolerando en nuestro país y en Europa desde mediados del siglo XIX. Era una legalización encubierta en la que subyacía una con mala conciencia; una doble moral que justificaba la prostitución como un mal menor.

El reglamentarismo buscó asiento científico en las tesis higienistas de la época que trataban de contener la extensión de las enfermedades de transmisión sexual con una policía sanitaria. De esta forma, se estableció un registro de prostitutas y un censo de las casas de lenocinio; un control que permitió fiscalizar con impuestos el comercio sexual y que reportó pingües beneficios a ayuntamientos y gobiernos civiles. Esa recaudación generó una de las críticas más descarnadas al sistema reglamentarista: la del Estado proxeneta.

La regulación provocó también involuntariamente el nacimiento de una corriente feminista abolicionista, dirigida en un primer momento en Inglaterra por Josephine Butler. En España esta corriente penetró más tardíamente, pero terminó arraigando gracias a destacadas mujeres como Regina García, Victoriana Herrero, Matilde Huici, Victoria Kent, María Lejárraga, Ascensión de Madariaga, Carmen de Burgos, Margarita Nelken o Clara Campoamor.

El reglamentarismo iba perdiendo fuerza y de igual forma, a comienzos del siglo XX, prendió la inquietud internacional por una actividad que escondía la trata de mujeres con destino a los prostíbulos.

Desde 1932, en el debate parlamentario del abolicionismo llevó la voz cantante el psiquiatra César Juarros, diputado del Partido Republicano Progresista y fundador de la Sociedad Española del Abolicionismo. Aunque la Segunda República se declaró abolicionista desde primera hora, el debate se prolongó y hubo que esperar hasta 1935 para dar forma jurídica a la propuesta. No obstante, ya en abril de 1932 se promulgó un decreto suprimiendo todo tipo de impuesto a la actividad prostitucional.

En el programa hemos contado con la colaboración de Isabel Escobedo, especialista en Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, autora, entre otros, de El movimiento abolicionista de la prostitución durante la IIª República; Beatriz Gimeno, activista del movimiento LGTB y autora de La prostitución: aportaciones para un debate abierto; y Rosario Carracedo, portavoz de la Plataforma Estatal de Organizaciones de Mujeres por la Abolición de la Prostitución.

https://www.rtve.es/play/audios/documentos-rne/prostitucion-abolicionismo-ii-republica-03-02-23/6798154/


PROSTITUCIÓN

Este artículo surge a partir de una colaboración con el taller ‘Debates feministas contemporáneos: una breve aproximación’ del Instituto de Derechos Humanos ‘Gregorio Peces Barba’ de la Universidad Carlos III de Madrid. 10 de febrero de 2022

Estamos hablando de una institución poliédrica y cambiante que se ha ido adaptando a cada sociedad a la que tiene que ser funcional. A pesar de todo ello, la comprensión social de lo que es la prostitución no ha cambiado tanto; todo el mundo sabe lo que es o cree saberlo, al fin y al cabo lleva con nosotras miles de años. Pero ese “todo el mundo cree saber” es uno de sus problemas, que la prostitución, quizá, ya no es eso que la gente piensa que es. Eso genera que en algunos de los debates sociales y políticos acerca de la prostitución se combatan fantasmas o, peor aún, que a veces no se tengan en cuenta cambios que se han producido en cuestiones relacionadas con ella: el sexo; el dinero, el trabajo, el cuerpo, la moral, el consentimiento sexual, el feminismo, los estados mafiosos y paralelos…la manera de entender esas cuestiones y otras muchas ha cambiado y no tenerlo en cuenta puede hacer que equivoquemos el discurso. Cuando escucho a mi madre criticar la prostitución siento que sus argumentos no serían hoy compartidos por mucha gente. Pero lo que no ha cambiado es su función: reforzar, reafirmar la desigualdad, aunque haya cambiado la manera en que lo hace.

LA IMPORTANCIA DE LA INSTITUCIÓN PROSTITUCIONAL EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS SUBKETIVIDADES PATRIARCALES

Capítulo del libro «Hombres, masculinidad(es) e igualdad. Volumen coordinado por Isabel tajahuerce y Bakea Alonso y publicado por Aranzadi en 2022

 

1-Género y subjetividad

El feminismo avanza en oleadas seguidas de momentos de reacción patriarcal que tratan de revertir los avances conseguidos. Muchos de estos se quedan, se consolidan y no parecen reversibles; en otras ocasiones asistimos a retrocesos evidentes sobre los que el feminismo sigue incidiendo. Pero después de siglos de lucha por la igualdad y contando con el apoyo de los organismos internacionales, con el feminismo activo prácticamente en todos los países del mundo,  y presente también en la gobernanza mundial a través de las políticas públicas, parece sin embargo que la igualdad se resiste e incluso, en ocasiones parece alejarse cuando nosotras avanzamos.

ACABEMOS CON LA PROSTITUCIÓN

Publicado en Público el 9 de junio de 2022

Esta ha sido la legislatura en la que la prostitución ha llegado por fin al Congreso de los diputados. Después de décadas haciendo como que no existía y siendo únicamente un debate y una exigencia del movimiento feminista, por fin ha entrado en Congreso con varias propuestas (aunque ya se habían tomado algunas medidas desde el Ministerio de Igualdad). La más visible ha sido la propuesta del PSOE para prohibir el proxenetismo que se debatió el martes. Desde luego creo que prohibir el proxenetismo es imprescindible, así que me alegraré cuando se apruebe. Siempre me alegro cuando se producen avances para las mujeres, sea cual sea el partido que las propone.

LA REVUELTA DE LAS PUTAS

Publicado en Público el 1 de octubre de 2021


Amelia Tiganus ha escrito y publicado un libro: La revuelta de las putas en el que  se define a sí misma como activista feminista, formadora,  escritora en busca de una identidad que no sea aquella identidad impuesta a los 17 años de «puta feliz» y que no sea tampoco la de «exprostituta» porque como ella dice: una mujer que ha sido maltratada no es para siempre una «exmaltratada» y una mujer que ha sido prostituta no es para siempre una exprostituta. Hay un momento en que esa mujer tiene derecho a habitar otras identidades elegidas y Amelia está en ese  proceso de desvestirse de esa identidad de víctima, también impuesta, para pasar a ser lo que quiera ser, en este caso una activista feminista. Y ha escrito un libro que pienso que va a ser fundamental para el abolicionismo en este país.

PRESENTACIÓN: LA PROSTITUCIÓN


Presentación del libro La Prostitución, con Josefina Bueno

Alicante. Febrero 2013

PRESENTACIÓN: https://www.youtube.com/watch?v=eqLnZuUQNbU


ENTREVISTA: PARA QUE HAYA PUTAS TIENE QUE HABER POBRES

Publicado en HIPERTEXTUAL

Beatriz Gimeno (Podemos): «Para que haya putas tiene que haber pobres» 

por Paula García 4 de septiembre de 2019. Última actualización 2 de marzo de 2021 

Con aire desenfadado y mirada despierta nos recibe en la Asamblea de Madrid, donde pasa la mayor parte de su tiempo, Beatriz Gimeno. Nos conduce al calor de una oficina empapelada de declaraciones de intenciones, en la que nos habla acerca de su gusto filológico mientras nos escolta por la cronología de su activismo. Sus palabras caen con el peso que otorga toda una vida dedicada a la acción social, pero mantienen la liviandad de quien continúa cuestionándose los relatos.**La reflexión sobre el consentimiento que hiciste en la revista Contexto a raíz de la violación múltiple de los Sanfermines puso de relieve la posición de subalternidad de las mujeres en la sociedad respecto a la autonomía de su propio deseo. ¿Cómo podemos llegar a desear en igualdad?**

PROSTITUCIÓN: CUESTIÓN DE DERECHOS Y PRIVILEGIOS

Publicado en CTXT el 25 de septiembre de 2019


Prostitución: Institución patriarcal que busca garantizar a todos los varones la posibilidad de acceso a tantos cuerpos de mujeres quieran. Para ello, el patriarcado debe garantizar, por medio de la desigualdad estructural, por medio de la ideología sexual patriarcal y de toda una estructura simbólica y cultural, que siempre habrá un contingente de mujeres dispuestas a ocupar ese espacio previamente señalado para las mujeres públicas.   

EL FEMINICIDIO INVISIBLE. FEMINICIDIO POR PROSTITUCIÓN

 Esta entrada reproduce el artículo publicado en el libro «Feminicidio» editado por Graciela Atencio y publicado por Catarata en 2015.


I-El feminicidio en el neoliberalismo

En las últimas décadas estamos asistiendo a un proceso social dentro del patriarcado que tiene como una de sus manifestaciones extremas el feminicidio, término que introdujo la antropóloga mexicana Marcela Lagarde[1] y que se ha convertido en una categoría de análisis imprescindible dentro del feminismo.

UNA RESPUESTA FEMINISTA AL ARTÍCULO "LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS"

 Publicado en La Marea el 1 de mayo de 2018


A muchos amigos míos les ha gustado este artículo de José Ovejero publicado en este mismo medio y recomiendo leerlo antes de emprender la lectura de este mío. Yo también lo he leído con atención y entiendo que haya gustado y comparto muchas cosas del mismo, pero reconozco que me ha sorprendido que amigos con los que llevo años discutiendo de prostitución y de vientres de alquiler y, por supuesto, de feminismo, sean capaces de leer este artículo y no percibir que falta algo. Sí, estamos de acuerdo en el espíritu del artículo, en el cuestionamiento de un sistema capaz de convertirlo absolutamente todo en mercancía y que, en los últimos años está decidido a traspasar, con paso firme y militar, la última frontera, la del cuerpo. Y que lo ha hecho, además, apoyándose en una razón que lo invade todo hasta mimetizarse con el oxígeno que respiramos, la razón neoliberal y su fetiche: la libertad individual.

SIGAMOS DEBATIENDO DE PROSTITUCIÓN

 Publicado en CTXT el 20 de septiembre de 2018

Cuando comienzo el enésimo artículo sobre prostitución la sensación es de terrible tedio e impaciencia. No parece haber nada sobre este asunto que no se haya discutido, ni explicado hasta la saciedad. Lo que parece quedar es simplemente una batalla política sobre un debate irreductible en el que ya no queda nada que decir.

LA CULPA ES DE LAS ABOLAS

Publicado en eldiario.es el 16 de noviembre de 2018

Decía ayer Gabriela Wiener en un artículo-exabrupto que la culpa de todo es de las abolas. Nunca dejará de sorprenderme la ira que se gastan algunas contra nosotras y que jamás vemos aflorar ante la noticia, casi cotidiana, de la policía rescatando a mujeres esclavizadas o ante las filas de puteros abriendo sus braguetas para que una mujer depauperada y con la mirada perdida les chupe la polla en una rotonda. Ni ante los negocios que se cierran en prostíbulos, ni ante los niñatos que acuden en manada a los puticlubs y que luego dejan en las páginas web sus calificaciones sobre las bocas y las vaginas de las «perras», ni ante los políticos que se premian unos a otros con volquetes de putas, por no hablar de los países cuyas mujeres y niñas pobres literalmente no tienen más opción vital que ser prostitutas. Eso nunca genera la misma ira en las regulacionistas que la que generamos las abolicionistas. Es, como poco, extraño.

En su exabrupto, lleno además de inexactitudes, Gabriela Wiener descubre con pasión a la puta; a esa figura fantasmática que recorre la literatura y que tantos y tantos escritores y pensadores han descubierto antes que ella. La puta como esa figura romántica, libre, empoderada, destinada a derribar las barreras de la moral conservadora que todas las feministas denostamos. Esa figura mítica y consoladora (en todos los sentidos) destinada, en realidad, a servir de pantalla para ocultar a las verdaderas putas.

Siempre que alguien descubre a esa puta como epítome de alguna liberación no puedo dejar de sorprenderme de la fuerza propagandística de esa imagen. Siempre que alguien descubre la fuerza transgresora de la prostitución me sorprende su capacidad para ocultar la realidad, que no es otra que el hecho de que desde su origen la prostitución ha estado siempre institucionalizada, regulada, protegida e incentivada por todos los poderes conocidos (Iglesia, Estado y ahora industria global) y que sólo comienza a problematizarse cuando unas mujeres del siglo XIX, las sufragistas, se escandalizan y se rebelan ante las leyes británicas que pretendían obligar a las putas a pasar un humillante examen médico.

Aquellas que seguramente nunca se verían obligadas a someterse a dicho examen sintieron como propia la humillación de esas otras y rompieron así la separación patriarcal y de clase entre ellas y nosotras; estas feministas supieron entonces que para el patriarcado putas somos todas o podemos serlo y comenzó la lucha feminista por la abolición de la prostitución. No, no somos nosotras las que dividimos a las mujeres en putas y santas; eso lo hace muy bien el patriarcado. Esa es, en realidad, una de las bases del patriarcado y del sistema prostitucional, y somos las feministas las que denunciamos y combatimos esa división. Nunca dejará de sorprenderme que se pueda escribir un artículo-exabrupto sobre prostitución sin mencionar, en realidad, ni la prostitución, ni a los puteros ni a la industria, la segunda mayor del mundo, sino sólo a las abolas. El hecho de que una megaindustria global haya convertido a las mujeres pobres del planeta en materia prima muy barata, que no necesita costes de transformación y cuya plusvalía es una de de mayores posibles…eso no parece tener nada que ver con la prostitución ni con las políticas que se hacen alrededor de ella, ni con los discursos, ni con nada en realidad, sólo con las abolicionistas. El hecho de que los gobiernos de los países pobres, incitados por el Banco Mundial y los poderes económicos hayan decidido que utilizar a millones de sus mujeres como materia prima les garantiza una subida de su PIB, eso tampoco merece un comentario… somos las abolas.

Y el hecho, como bien explica Rita Segato, de que ante una desigualdad creciente causada por el neoliberalismo y ante los avances feministas cada vez más hombres estén utilizando la prostitución como uno de los espacios que les quedan de refuerzo de una subjetividad fragilizada y de una masculinidad basada en la desigualdad, eso no tiene nada que ver tampoco con la prostitución. El sistema prostitucional se basa hoy en una industria que hace crecer la demanda cada vez más pero que se encuentra con el problema de que necesita cada vez más mujeres para cubrirla. Para eso necesita fabricar putas. Y lo hace. Lo hace de múltiples maneras, pero sobre todo utilizando su poder económico global para bloquear y desincentivar cualquier posibilidad que implique que las mujeres pobres puedan hacer otras elecciones. Lo que las abolicionistas defendemos es un derecho que en muchos lugares del mundo ya no existe, y es el derecho a no ser prostituidas, usadas como mercancía, como materia prima al servicio de un sistema económico y patriarcal depredador que funciona, además, con las mismas lógicas y los mismos mecanismos que las industrias extractivistas globales. No, no queremos putas sin derechos; queremos mujeres con todos los derechos pero combatimos un monstruo que crea falsos sindicatos de prostitutas para legalizarse como industria normalizada y legal. Lo ha hecho en todo el mundo ¿No te lo crees? Pues lee a las prostitutas anti regulación, cuyo discurso no llega a los medios con la misma facilidad que el otro, pero que existe. Se puede estar o no de acuerdo con las abolicionistas pero detrás de nosotras no hay nadie más que nosotras mismas. ¿Quién podría estar interesado en el abolicionismo sino las abolicionistas?

La prostitución es una industria millonaria con ramificaciones en muchas otras industrias y negocios; da inmensos beneficios a los países y a muchos sectores económicos relacionados indirectamente con ella; la prostitución tiene millones de «clientes» interesados en que no desaparezca, clientes que pertenecen a todas las clases sociales y a todas las instituciones, que son jueces, policías, curas, políticos, médicos, obreros, taxistas, funcionarios….votantes, en definitiva. Y hombres, muchos de ellos con poder. Y esa maraña inmensa de dinero e intereses obviamente presiona incentivando hasta el infinito la demanda, comprando voluntades, generando discursos legitimadores, comprando medios de comunicación… En el mejor de los casos esta industria hace lo mismo que haría cualquier industria de este tamaño. Yo no digo nunca que todas las regulacionistas sean proxenetas, en absoluto; sabemos de sobra que hay regulacionistas a las que sólo mueve el ánimo de mejorar las condiciones de vida de las mujeres en prostitución. Con estas seguimos debatiendo y tenemos muchas cosas en común puesto que todas queremos combatir el patriarcado y mejorar las condiciones de vida de las mujeres en prostitución. Pero como con Wiener está claro que no se puede debatir le diría que para construir un pensamiento independiente hay que leer a gente que no te da la razón. Le recomiendo a Wiener que lea, no ya a abolicionistas no vaya a salirle un sarpullido, pero sí a algunas activistas de la prostitución con discurso autónomo que explican de manera muy clara por qué las regulaciones estatales, todas, lo que hacen es perjudicarlas y no beneficiarlas. Una cosa es la despenalización (en España ser prostituta no es ilegal; Wiener parece ignorarlo también) y otra la regulación de la actividad como actividad laboral para terceros que, inevitablemente, se hace siempre en beneficio de los empresarios y que empeora, y mucho, las condiciones de la mayoría, especialmente de las más vulnerables. No sólo lo dicen muchas de ellas, sino que ya tenemos experiencias de sobra para comparar.

No, no queremos impedir que las prostitutas se asocien y, de hecho, están asociadas hace mucho tiempo sin problemas y también forman parte de algunas secciones sindicales. Me pregunto por qué Wiener no ha hablado con aquellas prostitutas que están en contra de este llamado sindicato. Es posible que dado el nivel de su ira concentrada contra las abolicionistas, la posibilidad de complejizar su discurso hablando con prostitutas que piensan otras cosas, o con abolicionistas con discursos diferentes a los que ella supone, la sumiría en una perplejidad irresoluble. Lo que ha ocurrido es que después de muchos años de lucha si hay una ola que recorre el mundo (y para liberarlo) es la del feminismo. Y lo que ha ocurrido también es que esa Ola feminista, que ha puesto el foco no sólo en las consecuencias de la desigualdad sino también en cómo se construye la misma, no podía dejar de ver la prostitución como una de las grandes instituciones generadoras de desigualdad. Y ha estallado. Y el abolicionismo se ha llenado de jóvenes que no están dispuestas a pasar por alto esa estructura que se alza contra nosotras desde hace miles de años para reforzar y reconstruir permanentemente la desigualdad y un sistema de opresión que condena a millones de mujeres a ponerse al servicio de uno de los privilegios masculinos intocados e intocables desde hace miles de años, el de eyacular, cuando a ellos les apetezca, en una mujer. Va a ser que no.

 



EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...