LA IGLESIA, OTRA VUELTA DE TUERCA

Publicado en eldiario el 1 de noviembre de 2013


La Iglesia en España ha sido siempre uno de los principales aliados del poder económico y un poder económico en sí misma. Fue colaboradora necesaria de la dictadura pero antes de eso era parte imprescindible de un sistema de poder casi feudal. Aquí, la Iglesia ha puesto siempre todo su empeño en mantener la desigualdad social, el atraso endémico, la incultura, la falta de libertades, los privilegios de unos cuantos y la opresión de muchos y, sobre todo, muchas. Era una institución tan odiada por la clase trabajadora, por el campesinado, por la mayoría de los intelectuales que, en cuanto se prendió una chispa, la gente corrió a quemar iglesias.

LA ESPAÑA DE JOSÉ BONO

Publicado en El Plural el 16 de marzo de 2013



Es posible que no sea el tema político del momento, es posible que no tenga ningún interés para la mayoría de la gente pero a mí me parece un ejemplo palmario de hasta qué punto algunos de nuestros dirigentes políticos están en la inopia respecto a lo que pasa; a lo que nos pasa a las personas corrientes que no tenemos cargo público alguno, ni consejo de administración que echarnos a la boca; a los que estamos en paro o a punto de estarlo o siempre con el miedo de llegar a estarlo. A los que vemos con terror como la tierra se mueve bajo nuestros pies, no sabemos si podremos pagar la hipoteca, ni que nos va a  pasar en casa de que se nos ocurra ponernos enfermos y no sabemos tampoco si llegaremos o no a cobrar alguna pensión de jubilación. Los mismos que vemos que por el momento no vemos discurso ni partido político, ni persona política tampoco, capaz de enfrentarse a la avalancha neoliberal que está borrando del mapa el estado del bienestar europeo. Y con ello nuestras vidas.

TODO ES FALSO...SALVO ALGUNA COSA

Publicado en El Plural el 2 de febrero de 2013

Viendo a Cospedal no he podido más que acordarme de la santa indignación de Camps cuando comenzó aquello, que no fue lo de los trajes, sino que fue el principio de la Gürtel, es decir, de todo lo que finalmente no ha podido mantenerse en las cloacas por más tiempo. La mierda no puede ocultarse siempre porque tarde o temprano se huele. Ahí está esa Cospedal, ahí están todos, aguantando mal que bien sus respectivas velas. Llegó la secretaria general con un cabreo impresionante, una indignación superlativa, contra el mundo se supone; contra los que se atreven a decir que huele mal, que el hedor es insoportable, que no podemos vivir. Lo negó todo, todo, todo.

LA CARIDAD TELEVISIVA EN LA DERECHA

Publicado en Público el 13 de septiembre de 2013


A la derecha la solidaridad y la organización popular le produce urticaria; a pocas cosas le tiene tanto miedo como a que la gente piense, imagine, se organice, conquiste espacios comunes y de solidaridad. Toda su estructura económica, política y social se basa en fomentar el individualismo y la competencia de todos contra todos. Para paliar la mala conciencia o para “luchar” (es un decir) contra las situaciones más terribles fomentan la caridad que tratan de hacer pasar como aquello a lo que la gente debe aspirar si quiere mejorar su situación. El  neoliberalismo pretende que la gente se olvide de que tiene derechos. La ofensiva ideológica camina en este sentido, no se tiene derecho a nada, cada uno que se arregle como pueda y, con suerte, que espere que le caiga una limosna.

LA BASURA NO ESTÁ EN LA CALLE

Publicado en El Plural el 9 de noviembre de 2013


Apoyo la huelga de los trabajadores y trabajadoras de limpieza de Madrid. Por supuesto que me asquea la suciedad, me repugna el mal olor y reconozco que cada mañana llego a la puerta de mi trabajo conteniendo las náuseas, que sólo se me pasan cuando traspaso la puerta. Y sin embargo no estoy deseando que la huelga acabe sin más, estoy deseando que acabe con una vitoria para los trabajadores; si la empresa no cede, entonces prefiero que la basura nos ahogue hasta que tengan que ceder. Cuanto más insoportable sea la situación, más posibilidades hay de que el conflicto se resuelva de manera más justa para los trabajadores. Las huelgas tienen que ser así, se hacen para eso, para obligar a la empresa a negociar y a ceder al menos en parte. Las pretensiones de la empresa son las de ganar más dinero a costa de bajar los salarios y recortar derechos; salarios que nunca se bajan, derechos que nunca se recortan –como bien sabemos- a las personas con salarios altos (que cada vez son más altos)  sino a los que ganan menos. Cuando los trabajadores/as de cualquier sector hacen una huelga y la ganan ganamos todos y todas los que vivimos exclusivamente de nuestro trabajo; por tanto solidarizarnos con las huelgas debería ser lo normal.

EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...