PEQUEÑO TEST DE FIN DE AÑO

Publicado en eldiario el 27 de diciembre de 2013


Hoy, por ser mi último post del año, no quiero ponerme complicada, ni triste, ni comentar ninguna de las deprimentes noticias con las que nos machacan día sí y día también. Voy a hacer un sencillo test; pueden contestarme ahí abajo, en los comentarios.

PALABRA DE DIOS Y ABORTO

Publicado en El Plural el 11 de mayo de 2013


Hay una mujer en El Salvador, una mujer de 22 años llamada Beatriz, enferma de Lupus y que padece una grave insuficiencia renal, madre de un hijo de dos años, que está embaraza de un feto anacefálico, es decir sin cerebro, (que morirá a las pocas horas de nacer, si es que llega a hacerlo) a la que se le ha negado la posibilidad de abortar. Los médicos han advertido que Beatriz puede morir si continúa con su embarazo pero en El Salvador le han dicho que se aguante. Que el feto sin cerebro es más importante que su vida, que su vida no cuenta, no es nada. Y en realidad, no nos engañemos, se trata exactamente de esto, eso es lo que subyace en la batalla ideológica del aborto: cuánto valen las vidas de las mujeres, qué valor tienen sus decisiones, qué derecho tienen a autodeterminarse o quién decide por ellas, por nosotras. En El Salvador, ningún valor, ningún derecho, el estado o la iglesia tienen poder de decisión sobre la vida de Beatriz, a la que han condenado.

PACTEN CON LA CIUDADANÍA

Publicado en El Plural el 18 de mayo de 2013


Seguimos a vueltas con el pacto. Mientras el país se hunde los partidos y los sindicatos parecen pensar que la solución a todo pasa por un pacto. Es un misterio que nadie se ha molestado en explicar por qué un pacto, así, sin apellidos, va a sacarnos del hoyo. ¿Quieren decir que las políticas que se están haciendo darían resultado sólo porque los partidos pactaran seguir haciéndolas? ¿Quieren decir que la reforma laboral dará sus frutos si los sindicatos la apoyan? Un pacto con el PP ¿nos va a devolver la sanidad pública, universal y gratuita? Un pacto ¿va a financiar la ayuda a la dependencia? ¿Van a pactar una ley de aborto libre como pedimos las feministas? ¿Es posible pactar que la infame ley Wert desaparezca de la faz de la tierra? Un pacto sólo servirá para que todos –y no sólo el PP- salgan en la foto. Lo cierto es que con este empeño en un pacto imposible  esto del pacto lo que el PSOE y los sindicatos mayoritarios demuestran es que no se enteran de nada, que siguen sin escuchar a la calle pues, precisamente,  esa imagen de los políticos “pactando” (pasteleando) entre ellos para salvarse ellos es parte del problema y no de la solución.

NO SON PROVIDA, SON FASCISTAS

Publicado en El Plural el 30 de mayo de 2013


La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador ha rechazado la solicitud de aborto de una joven que padece diversas enfermedades y la ha ordenado continuar con el embarazo de un feto sin cerebro, un embarazo que pone en riesgo su propia vida. En el colmo de la impudicia, el tribunal sostiene que “los derechos de la madre no pueden privilegiarse sobre los del nasciturus (el que ha de nacer) ni viceversa”. En realidad, los derechos de una persona sí pueden privilegiarse sobre los de un nasciturus, que no es persona, que no tiene la consideración de persona en la mayoría de los códigos civiles. Las personas lo son cuando nacen y antes de eso son fetos cuyas vidas merecen cierta protección, nunca una protección igual a la de las personas.

NO ES LA ECONOMÍA, ES EL CAPITALISMO

Publicado en Público el 16 de agosto de 2013


El otro día, en la cafetería de mi empresa, la gente comentaba indignada los últimos despidos y la  manera en que han bajado nuestros salarios y nuestros derechos laborales y sociales. Se despide a personas que ganan 700 euros al tiempo que se contrata a varios  “super ejecutivos” a razón de 10000 euros al mes, por ejemplo. En fin, nada que no sepamos todos a estas alturas. Las quejas se prolongaron hasta que yo pronuncie, sin intención,  la siguiente frase: “bueno, así es como funciona el capitalismo”. Fue como si hubiera hablado de poner una bomba en una estación de metro. A mí alrededor se produjo un silencio, hubo risitas y gente que me llamó “radical”. Algunas personas, de las que un momento antes protestaban, manifestaron su desacuerdo; según ellos, una cosa es quejarse de cómo estamos ahora por culpa de unos mangantes, y otra muy distinta meternos en radicalismos. Yo no había dicho qué es lo que hay que hacer con el capitalismo, si hay que acabar con él, reformarlo, conformarse o procurar enriquecerse. Sólo manifesté que “esto”  tiene un nombre que es el que yo había pronunciado. Pero para la mayoría de la gente “esto”, el capitalismo (simplificando mucho ya que hay muchos tipos de organización capitalista) es como el oxígeno, vivimos en él pero no lo percibimos. Así, el capitalismo no es percibido como un sistema concreto, sino como la realidad, la única posible. No se nombra porque no es necesario, se puede reformar, se puede ajustar aquí o allá, pero no hay alternativa, lo es todo. Naturalmente que esa invisibilidad es, quizá, su mayor éxito.

EL ECLIPSE ERA POLÍTICO

Imagino a las comentaristas de derechas diciendo: “¡Ahora resulta que hasta el eclipse es woke!” O bien: “¡La atención al eclipse es cosa de...