Publicado en El Plural el 7 de junio de 2014
Dos días después de que aquí el rey se viera obligado a abdicar si quería tener una mínima posibilidad de que la institución perdurase, Isabel II de Inglaterra pronunciaba su discurso de apertura del Parlamento. Con ocasión del acto el periódico The Guardian publicaba un artículo en el que criticaba duramente la monarquía británica. Eso en el mismo país en el que todo el mundo se ha enterado por los medios de que el príncipe Andrés se aprovecha de su cargo para hacer dinero o que el heredero desearía ser un tampax. Normal. A pesar de todo, Gran Bretaña conserva usos y libertades de democracia.
