Publicado en Publicoscopia el 25 de agosto de 2015
Si hace unos pocos años las agresiones directas, y mucho más en Madrid, eran una rareza, algo excepcional, ahora están creciendo. Ya son varias las agresiones que, al grito de “maricones” se han cometido en la Comunidad de Madrid. La mayoría de ellas, además, no se denuncian. Esto quiere decir que las víctimas siguen sin confiar plenamente en la policía o que tienen miedo a hacerse visibles como gays o lesbianas. Aunque por lo general la policía cumple con su obligación, es cierto que falta formación específica sobre el trato a las víctimas de las agresiones homófobas y tránsfobas.