La serie canadiense Heated Rivalry, o Más que rivales en español, dirigida por Jacob Tierney, se ha convertido en un fenómeno cultural que ha salido del mundo de las series para escalar a los medios escritos y a la conversación global. Se trata de una serie cuyos protagonistas son gais y, además, son atletas con unos cuerpos espectaculares, guapísimos, ricos, tienen unas casas de escándalo y coches de lujo. Se desean, tienen sexo, problemas con la homofobia y finalmente acaban enamorándose… y siguen teniendo sexo. Desde el punto de vista artístico, la serie no deja de ser una especie de videoclip para adolescentes y si en lugar de ser hombres sus protagonistas fueran una pareja heterosexual, nadie estaría hablando de ella. Como sus protagonistas son dos hombres la cosa adquiere algún que otro matiz. Todavía hay que reseñar que es positivo que se muestre la homosexualidad con este nivel de normalidad en una plataforma generalista, como una relación equiparable a cualquier otra hetero, sin más.


